Ismael De La Cruz

Subastas, crisis, elecciones generales

Hablemos un poco de la deuda pública española. Un hecho que preocupa son las cinco próximas subastas.

– Martes 22 noviembre Letras a 3 y 6 meses.

– Jueves 1 diciembre subasta de Bonos.

– Martes 13 diciembre Letras a 12 y 18 meses.

– Jueves 15 diciembre subasta de Obligaciones.

– Martes 20 diciembre Letras a 3 y 6 meses.

En principio, con los bonos en máximos históricos desde que existe el euro, el elevado coste de financiación seguirá presente.

Pero me preocupa también el elevado volumen de vencimientos. En 2011 fueron 40.000 millones de euros, pero es que para 2012 se espera unos 117.000 millones de euros, siendo el mes de abril el más delicado con 21.000 millones de euros.

Es cierto que en el corto plazo se pueden sobrellevar estos niveles de financiación (cuestión a parte son las consecuencias para la economía y el riesgo real de entrar en recesión de nuevo), pero a medio plazo es una situación insostenible se mire como se mire.

Además, hay que ser conscientes de un hecho. Las entidades utilizan la deuda pública española como aval para captar financiación a través de la Cámara de Compensación y Liquidación, pero a cambio de ello ésta aplica una  penalización a dichos activos, básicamente cuando el diferencial del bono español a diez años respecto a la deuda de países con triple AAA supera los 450 puntos. Este hecho puede implicar que muchos inversores abandonen la deuda española.

Se habla mucho de que si gana Rajoy los comicios del 20 de noviembre, las renovadas ilusiones por un cambio pueden alentar a los mercados y a los inversores a que se tranquilicen un poco respecto a España y dejen de insuflarnos tal severo castigo. Vamos a ver, en mi opinión poco va a cambiar. La crisis es estructural, afecta directamente a los cimientos. Imaginen una casa de madera donde la carcoma hay dejado muy mermados los cimientos base. Evidentemente, mientras no se proceda a fulmigar la vivienda y luego a cambiar los cimientos, de poco sirve que estemos pintano las paredes de la habitación o cambiando una cama vieja.

En mi opinión, aunque gane Rajoy, los 2-3 años durísiimos no nos lo quita nadie. Las fuertes reformas que hay que acometer conllevarán un malestar social que seguramente los sindicatos aprovechen para reivindicarse, utilizando las manifestaciones y huelgas generales como armas arrojadizas contra el nuevo Gobierno.

Lo primero que hay qye hacer es rebajar la presión fiscal, los impuestos. Jamás en la historia un país ha salido de una crisis económica subiendo los impuestos. El motivo es porque solo incrementando el consumo se sale del pozo. Si el consumo aumenta, las empresas ganan más dinero, si ganan más dinero contratatan a más trabajadores, si contratan más trabajadores se aeja el fantasma del desempleo, si se aleja el desempleo los bancos abren el grifo del crédito, si vuelve el crédito las empresas pueden financiarse, y así sucesivamente, es todo un círculo con ramificaciones interconexas dependendientes unas de otras. si rompemos el eslabón más débil de la cadena, nos cargamos el sistema en sí.

Lo segundo que hay que hacer es la reforma laboral. Se que lo que voy a decir no es muy popular, pero siempre he dicho lo que pienso en alto y muy clarito, guste o no guste. quien crea trabajo es el empresario, es el que contrata, el que paga la nómina y la parte de la Seguridad social. En plena crisis no se puede “penalizar” o castigar al empresario que ha de despedir trabajadores, porque estamos en una crisis señores, es normal que tengan que reducir gastos, porque de lo contrario tendrían que cerrar y es entonces cuando todos los trabajadores irían a la calle. Con esto, lo que quiero decir es que hay que abaratar el despido. Es la única manera de que, dentro del contexto económico en el que nos encontramos, los empresarios puedan asumir el riesgo de contratar y que si el negocio les va mal y están perdiendo dinero, intentar salvar su empresa despidiendo a algún trabajador no le resulte encima una carga mayor.

Pero sin querer desviarme del tema. ¿Cómo espero que repercuta en los mercados bursátiles si gana Rajoy? Con una palabra responderé. Especulación. Si he comentado antes que es una crisis estructural que afecta directamente a los cimientos base del sistema financiero y que va a llevar años solucionar el tema en cuestión, no tiene ningún sentido que justo al llegar un nuevo partido político al Gobierno empiecen las Bolsas a recuperarse, ya que éstas son el termómetro de la economía, es un indicador adelantado.

Así pues, espero subidas por motivos especulativos, como máximo unos días, pero en cuanto vuelvan los indicadores y los ratios nos volverán a poner los pies en la tierra, aunque mucho me temo que no la cabeza.

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