Las tres compañías aéreas más importantes de China informaron de que en enero se había reducido el tráfico de pasajeros a causa del brote de coronavirus, y es probable que se agrave este mes a medida que la epidemia siga perturbando los viajes de millones de personas. Las cifras de Air China cayeron un 2,9% con respecto al año anterior, mientras que las de China Southern Airlines cayeron un 4,6% y las de China Eastern Airlines un 5,4%. Y es que las aerolíneas comenzaron a suspender los vuelos el 23 de enero después de que el gobierno comenzase a cerrar Wuhan y otras ciudades. El brote coincidió con las vacaciones del Año Nuevo Lunar, un momento muy activo para las aerolíneas ya que millones de personas viajan a casa para ver a sus familias.

China es el mayor mercado de exportación de Alemania, por lo que si le va mal al gigante asiático el país germano lo acusa. Fíjense que fuera de la Unión Europea, China es el segundo país en importancia después de Estados Unidos, con cerca de 100 mil millones de euros de ventas al año. Esto es importante, máxime si tenemos en cuenta que Deutschland ya está coqueteando con la recesión y que una fuerte desaceleración del gasto interno, una caída significativa de la inversión en equipamiento y un freno al comercio impidieron que la mayor economía de Europa creciera a finales del año pasado.

Por tanto, que China sea un gran mercado para las empresas alemanas supone todo un obstáculo para los germanos, en general para todos, porque el brote del coronavirus amenaza con perturbar las cadenas de suministro mundiales.

La realidad es que Alemania se enfrenta de nuevo a una posible recesión después de que la producción industrial se haya hundido. La caída del 3,5% en la producción de diciembre y que los pedidos de fábrica disminuyeran al ritmo más rápido en más de una década no ayuda precisamente. Esto sugiere que la mayor economía de Europa puede haberse contraído a finales de 2019 y salir del agujero este año se ha convertido en un reto aún mayor con el coronavirus. A ello sumemos las tensiones comerciales, el Brexit y los desafíos del cambio climático que afectan a su industria automovilística.

El sector industrial intenta levantar cabeza después del peor año desde la crisis financiera de 2008. Una vez pasada las tensiones generadas por la guerra comercial entre USA y China, el PMI manufacturero de enero subió 1,6 puntos hasta los 45,3 puntos, se sitúa en máximos de once meses, aunque sigue por debajo de 50 que indica que todavía se encuentra en contracción.

Quédense con el mensaje del Bundesbank que pintó un panorama sombrío de la situación del país, argumentando que actualmente no hay signos de que el impulso del crecimiento se vaya a recuperar en el primer trimestre.

En la próxima reunión del G20 en Arabia Saudí, los ministros de finanzas europeos advertirán a sus homólogos de una desaceleración mayor de lo esperado, pero los mercados se centrarán en particular en lo que diga Christine Lagarde, considerando que las expectativas de flexibilización de la política monetaria  vuelven a estar sobre la mesa.

También hubo malas noticias para el resto de Europa, con Francia reportando una caída del 2,8% en la producción industrial en diciembre, y España registrando un descenso del 1,4%. Ambas lecturas fueron mucho peores de lo esperado. Los Países Bajos se sumaron al pesimismo, con una disminución de la producción del 1,7%, la mayor desde 2018.

Como es normal, con todo lo que está sucediendo, los profits warnings aumentan y compañías como Alibaba, Pernod Ricard, Nestlé, AstraZeneca y Carnival se han visto obligadas a rebajar sus previsiones de resultados para este año. Un ejemplo más concreto es Nissan que cayó en Bolsa un -9,65% porque redujo sus perspectivas, la segunda vez que lo hace y espera ahora un beneficio menor como resultado de las pobres ventas (los pobres resultados significan que no pagará un dividendo a los accionistas para la segunda mitad del año). Por cierto, nissan acercándose a su gran soporte…

Imagen

Japón no se libra y su economía se contrajo en un 1,6%, el mayor descenso desde el segundo trimestre de 2014 debido al impacto negativo de una subida del impuesto sobre las ventas. Con el brote del coronavirus presionando a la baja el crecimiento del PIB de este trimestre, las probabilidades de que Japón entre en recesión son relativamente altas.

Las acciones, bonos y monedas de las economías emergentes subieron la pasada semana ya que las materias primas tuvieron su mejor semana este año. El MSCI Emerging subió un 1,3% para reducir las pérdidas de este año al 0,8%. Las monedas de los países en desarrollo se fortalecieron por primera vez en cuatro semanas, lideradas por el peso mexicano, el rand sudafricano y el rublo ruso. El indicador de materias primas subió por primera vez desde principios de enero. Aun así, en el gráfico se aprecia la enorme diferencia de rendimiento entre el S&P500 y los emergentes.

Reuters Graphic

Antes del brote del virus, las acciones de los mercados emergentes habían subido desde diciembre, ya que se esperaba una aceleración del crecimiento económico mundial unido al acuerdo USA-China (las acciones chinas constituyen aproximadamente un tercio de la ponderación del MSCI). Positivo es que los inversores están volviendo a los mercados emergentes. Casi 730 millones de dólares volvieron a ETFs emergentes la semana pasada después de 2 semanas seguidas de salidas.

Pero los mercados siguen sólidos en Europa y Estados Unidos. Es más, incluso con las ganancias del lunes, el índice CSI 300 de China ha recuperado sus pérdidas desde que se reanudaron las operaciones tras el receso del Año Nuevo Lunar, gracias a que el Banco de China reveló sus planes para reducir los impuestos y las tasas corporativas. Sin embargo, el impulso no logró ayudar a la mayoría de los mercados asiáticos. Las acciones cayeron en Seúl y Sidney, así como el índice Topix de Japón.

En Europa, el índice Stoxx Europe 600 Banks ha subido un 9,3% en febrero, lo que supone el mejor mes desde febrero de 2015. Commerzbank es el que más subió, un 27% este mes, después de que sus ingresos del cuarto trimestre superaran las estimaciones. Deutsche Bank está en segundo lugar con una subida del 24% tras la noticia de que Capital Group es accionista del banco.

Los precios del cobre subieron tras conocerse la batería de medidas que China implementará para frenar los efectos económicos del coronavirus. Sin embargo, solo han recuperado alrededor de un tercio de sus pérdidas desde su máximo de mediados de enero. Es importante porque el cobre es como un barómetro y todo lo que sea subir es positivo. En el gráfico pueden ver la importancia y la fuerza del soporte trazado.

Imagen

Jerome Powell, Presidente de la Reserva Federal, ha lanzado todo un mensaje de tranquilidad a los mercados diciendo que el banco está listo para utilizar el QE y que están monitoreando la evolución del coronavirus pero no ven nada que detenga la actual expansión económica. Además, la temporada de resultados del cuarto trimestre está avanzando, con 387 compañías en el S&P 500 que ya los han publicado. De ellas, el 77,4% han sorprendido y mejorado las expectativas.

Respecto a las divisas, las monedas relacionadas con las materias primas, como la corona noruega y el dólar australiano, se han desplomado debido a que la preocupación por China ha golpeado los mercados de commodities y ha reducido las expectativas de crecimiento mundial. El euro, por su parte, ha caído a su nivel más bajo frente al dólar en casi tres años, después de que los datos mostraran que la producción industrial en la región se estaba reduciendo y la economía alemana se estaba estancando.

El petróleo se mantuvo cerca de los 57 dólares por barril en Londres. Los precios se recuperaron más de un 5% ya que China, Hong Kong y Singapur han prometido un estímulo fiscal adicional para contrarrestar el impacto económico de la enfermedad, y Pekín está considerando medidas como la reducción de los impuestos de las empresas.

Suscríbase (es gratuito) y así recibirá cómodamente y en tiempo real en su correo los artículos que se vayan escribiendo. Pinche aquí para suscribirse
 

Mis servicios

Dirigidos a toda persona interesada en los mercados financieros, tanto los que quieren empezar poco a poco y aprender, como los que llevan ya tiempo invirtiendo. Todo ello explicado de manera sencilla y amena, con el objetivo de que toda persona lo entienda independientemente de sus conocimientos o experiencia.