Vamos a ver la relación entre Vix (volatilidad a 1 mes) y VXV (volatilidad a 3 meses), ya que suele indicar con cierta fiabilidad cuándo se aproxima un suelo o un techo de mercado y por qué.

El rendimiento real de los bonos del Tesoro a 10 años de Estados Unidos cayó al -1% en lo que supone un nuevo mínimo. Ya saben la relación inversa que existe entre el oro y el bonos a 10 años, cuando uno sube el otro cae. Si los bancos centrales y los Gobiernos logran mantener la recuperación económica, las expectativas de inflación pueden incrementarse, con lo que el rendimiento real de los bonos seguiría cayendo. Si no hay recuperación económica las expectativas de inflación se esfuman y los bancos centrales tendrían que evitar que los rendimientos reales aumenten.

El índice de incertidumbre económica se ha disparado a niveles similares a los del resto del mundo. La incertidumbre de los Estados Unidos había estado significativamente por debajo de los niveles mundiales antes de la pandemia.

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Aunque hemos asistido a una de las recuperaciones del mercado más impresionantes de la historia, todavía no estamos ni mucho menos fuera de peligro. Si bien es cierto que con los estímulos implementados por los bancos centrales y los gobiernos es difícil volver a los mínimos del mes de marzo, los rebrotes del Covid-19 y su impacto económico provocarán todavía sustos y en ocasiones recortes de intensidad.

El mercado se encuentra en una debilidad estacional, ya que agosto y septiembre no suele comportarse bien. Pero en ésta ocasión hay que decir que en un año de elecciones, agosto ha sido un mes de retorno positivo para el índice S&P 500. A menos de tres meses para las elecciones presidenciales de EE.UU (el próximo 3 de noviembre), las acciones tienen un tremendo historial al predecir quién podría ganar la Casa Blanca: si las acciones suben gana el que gobernaba. Ésto ha sido así el 87% de las ocasiones desde la Gran Depresión.

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La volatilidad tiene mucho que decir en un año tan complicado como el actual. Recuerden que la volatilidad implícita a 1 mes  se llama VIX y a 3 meses se llama VXV. Generalmente el VIX es menor que el VXV ya que a mayor horizonte temporal mayor es la incertidumbre porque hay riesgo o posibilidad real de que pueden ocurrir más cosas en tres meses que en un mes. Si dividimos el VIX entre el VXV pueden pasar dos cosas: si es superior a 1 significa incertidumbre y temor a corto plazo. Si es inferior a 1 significa que el S&P500 puede seguir al alza el siguiente mes.

Una idea es que cuando se acerca a 1,30 podemos estar cerca de un máximo de mercado y el inicio de una corrección. Si se acerca a 0,95 podemos estar cerca del final de una corrección e inicio de subidas.

El promedio suele ser 0,91 y pasa la mayor parte del tiempo en niveles inferiores a 1. Con 0,82, históricamente, el S&P 500 tiene un historial positivo bastante fuerte.

El oro al contado subió un 11% en julio, la mayor subida mensual desde el año 2012, puesto que la debilidad del oro y los rendimientos negativos de los bonos de Estados Unidos le favorecen, sin olvidar el temor y la incertidumbre por el riesgo de rebrotes del coronavirus, el cual aun no ha tocado ni siquiera techo en Latinoamérica y en EE.UU. Así las cosas, es normal que la demanda de activos refugio (y el oro es un clásico en ese tema) se mantenga al alza.

La evolución del oro este año recuerda a lo sucedido en 2008 cuando superó los 1.000 dólares y marcaba máximos históricos. Previamente, en 1988 lograba superar los 500 dólares por la crisis petrolera de finales de la década de los 80. Les vengo diciendo que esperaba ver el oro en 2.000 dólares en septiembre u octubre, pero a este paso lo veremos antes probablemente. Y si ampliamos el horizonte no descarten en absoluto los 2.300 dólares los próximos meses.

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