Cuarta entrega del serial Protocolo de Trading donde comenzaremos paso a paso a elaborar y confeccionar una estrategia de trading, explicando cada uno de los pasos.

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Hoy vamos a hablar de la elección del apalancamiento, tema crucial ya que seguramente es una de las principales causas de que muchos inversores se ventilen su cuenta de trading pronto. Aclarar que el hecho de saber utilizar y aplicar el apalancamiento correcto no evitará pulir la cuenta, simplemente prolongará la duración del dinero. Así pues, para preservar el capital se requiere hacer las cosas bien y ello incluye una serie de cuestiones, no sólamente el tema del apalancamiento.

Para entendernos, cuando me refiero al apalancamiento me estoy refiriendo a volumen de la operación, en futuros y cfds al número de contratos, en divisas al número de lotes, en acciones al dinero metido. Por tanto, y para resumirlo fácilmente en una frase, adquiere una gran importancia porque nos indicará el dinero que iremos ganando o perdiendo cada vez que el mercado se mueva a nuestro favor o en nuestra contra cada unidad (en acciones cada céntimo, en derivados cada pipo o cada tick).

Ya que el mercado de acciones no es apalancado, en este artículo me centraré únicamente en el mercado de derivados, que si por algo se caracteriza es por tener apalancamiento.

Es un tema muy personal, es decir, depende de cada persona y yo no soy nadie para decir cuánto deben de arriesgar y cuánto apalancarse. Pero les voy a explicar un método sencillo que es conservador y precavido para que se hagan una idea y a partir de ahí puedan ustedes elegir el suyo propio. Está relacionado con el cálculo del stop loss, pero como hay un capítulo expresamente para tratar cómo calcular un stop loss, ahora sólo me centraré en utilizar el stop loss de cara a calcular el apalancamiento y no en dónde colocarlo técnicamente hablando.

Soy de la opinión de que en intradiaria (abrir y cerrar en la misma sesión) con derivados (futuros, cfds, forex), ninguna operación debería de suponernos un riesgo mayor a un determinado porcentaje o % del capital que tenemos en la cuenta del bróker. A continuación les muestro una pequeña tabla con diferentes baremos:

  • Conservador: 1-2%.
  • Equilibrado: 3-3,5%.
  • Agresivo: 4-5%.

Veamos un ejemplo práctico para entenderlo mejor. Imaginemos que un trader tiene 10.000 euros en su cuenta del bróker. Si es conservador en ninguna operación intradiaria debería de arriesgar más de 100-200 euros, si es equilibrado no más de 300-350 euros, si es agresivo no más de 400-500 euros.

Seguramente a muchas personas les parezca cifras muy bajas. no lo son en absoluto, en todo caso son ellos quienes están moviéndose fuera del contorno ideal.

Tengan en cuenta que un daytrader realizar cada día un buen número de operaciones, eso en el mes son muchas y no puede permitirse el lujo de que si entra en una mala racha (por el motivo que sea, esto es del todo indiferente), las pérdidas se coman buena parte del capital, que a la postre es la herramienta del trader y sin la cual se acabó todo, game over.

Una vez hemos realizado el primer paso que consiste en determinar nuestro perfil de inversor eligiendo entre conservador, equilibrado y agresivo (y por tanto ya sabemos la cantidad máxima de dinero que deberíamos de arriesgar por operación intradiaria), nos queda realizar el segundo paso, adaptar nuestro stop loss y equilibrarlo con el apalancamiento correspondiente. Vamos a ello…

Sin entrar ahora en cómo saber dónde colocar el stop loss, les adelanto que hay dos maneras, la estándar y la técnica. La primera se refiere a colocar el stop loss un determinado número de puntos en contra del precio de nuestra entrada (y para ello se tiene en cuenta varios factores como el mercado del que estemos hablando, el grado de volatilidad en ese momento, el horario, etc). La segunda es utilizando una serie de técnicas aplicadas a los gráficos. Todo ello, insisto, se tratará en otro artículo del Protocolo de Trading.

Pues bien, veamos cómo adaptar el stop loss:

Imaginemos que estamos en un mercado donde cada contrato que utilicemos son 5 euros, es decir, que por cada punto que el mercado se mueve a nuestro favor ganamos 5 euros por contrato y si se mueve en nuestra contra perdemos 5 euros por contrato (por ejemplo, si ese mercado se mueve de 5.000 a 5.006 son 6 puntos). Quedaría de la siguiente manera siguiendo el ejemplo de 10.000 euros en la cuenta:

* Conservador (1-2%, 100-200 euros): utilizando 1 contrato el stop sería de 20-40 puntos. Utilizando 2 contratos el stop sería de 10-20 puntos, tal vez demasiado poco, salvo que la sesión esté muy tranquila y no haya atisbo alguno de volatilidad, pero lo más lógico es 1 sólo contrato.

* Equilibrado (3-3,5%, 300-350 euros): utilizando 1 contrato el stop sería de 60- 70 puntos. Aquí hay dos opciones. O se utiliza un solo contrato para operaciones con stop de 60-70 puntos o bien se utilizando 2 contratos en cuyo caso el stop loss sería de 30-35 puntos. Más de 2 contratos no sería recomendable puesto que el número de puntos del stop loss ya sería muy reducido.

* Agresivo (4-5%, 400-500 euros): utilizando 1 contrato el stop sería de 80-100 puntos. Aquí hay dos opciones. O se utiliza un solo contrato para operaciones con stop de 80-100 puntos o bien se utilizando 2 contratos en cuyo caso el stop loss sería de 40-50 puntos o incluso 3 contratos con stop loss de 26-33 puntos.

Como pueden ver, se trata de guardar una proporcionalidad siempre entre el capital que se tiene para operar, el dinero que se arriesga y el número de contratos, permitiendo jugar con el número de contratos en cada operación, ya que el inversor puede moverse dentro del rango de puntos permitido y si no hay volatilidad puede optar por más contratos (y menos número de puntos de stop loss), en el caso de haber volatilidad pasaría a menos contratos (y más número de puntos de stop loss).

Insisto, son los baremos que a mí me gustan, luego cada persona que los adapte a sus preferencias, pero es para que vean cómo se calcula y se establece una operación de daytrading atendiendo al perfil del inversor, su capital disponible para operar y cada mercado en concreto.

¿Y para operaciones no intradiarias? Para operaciones de medio plazo la cuestión es exactamente la misma, sólo que se pueden ampliar un poco los baremos, digamos que el doble debería de bastar, ya que se realizarán muchas menos operaciones (habrá meses que una o ninguna) y ya saben que cuantas menos se realicen menos probable es que el mercado le pueda pillar.

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