Ismael De La Cruz

Pagarés: a tener muy en cuenta

Antes de contratar un producto de inversión, conviene comprender muy bien en qué consiste, si se adapta a lo que buscamos o necesitamos. Es decir, contratarlo no porque el comercial de turno nos lo recomiende, que realmente no sabe ni lo que vende o lo que es peor, que en ocasiones tiene un breve momento de lucidez y sí sabe en qué consiste el producto pero aún así lo intenta colocar.

La información no solo es poder (según dice el dicho) sino que también es seguridad, libertad e independencia. 

Pues bien, los pagarés ofrecen una mayor rentabilidad que los depósitos bancarios, en cambio la principal diferencia radica en la liquidez.

Veamos, los pagarés son títulos de renta fija, de manera que una vez emitidos cotizan en el mercado secundario. Si se mantienen a vencimiento funcionan parecido a los depósitos y el inversor recibe su capital y los intereses. El proble viene si se quiere sacar el dinero antes, ya que hay que acudir al mercado en busca de contrapartida, corriendo el riesgo de sufrir pérdidas, ya que al cotizar los precios varían. Por no hablar de que es complicado poder vender y que cuando se lanza la orden de venta pueden pasar tranquilamente días o semanas hasta que se ejecuta.

Un apunte a tener en cuenta es que debido a que los los tipos han bajado, en el mercado secundario se pueden encontrar pagarés con rentabilidades más elevadas y precios más reducidos que en el mercado primario.

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