Ismael De La Cruz

Negro como el carbón

Cuando somos pequeños y vamos a la escuela, nos suelen enseñar muchas cosas, entre ellas los colores. El blanco es un extremo y el negro es el otro extremo. Entre ambos, una variedad de colores. Pero no nos dicen que el negro, pese a ser un extremo, tiene a su vez diversos grados o tonalidades, entre ellas el negro carbón, el negro de los negros. Pues bien, esa es la actual situación económica en general y sobre todo la española en particular.

Con la subasta del Tesoro, teniemos que pagar un 120% más para colocar nuestra deuda pública, vamos, como si fueran diamantes.  Como era de esperar, el diferencial entre el bono español a dos años y el alemán subió como la espuma hasta los 523 puntos, la prima de riesgo en 469 puntos y el bono a 10 años en 6,54%. Una situación desde todo punto insostenible. Pero esperen, que aquí no acaba el asunto. La rentabilidad del bono puede llegar, y estoy convencido que lo hará, al 9%.

Por si aún no han llegado a concebir las repercusiones de tener una prima de riesgo tan elevada, yo lo explico brevemente para que todos lo entiendan. A los niveles actuales, implica que los bancos tienen muchos problemas para financiarse, ya que las Cámaras de Liquidación (son entes privados a los que las entidades bancarias pueden acudir para obtener financiación a corto plazo. Para obtener ese dinero, los bancos han de depositar unas garantías, que suelen ser títulos de deuda pública) les cierra el grifo, ya que casi todo el mundo no se fía de nuestra deuda pública. Superar una prima de riesgo de 450 puntos (como es el caso), significa un recorte de las garantías de un 15%. Como consecuencia, los bancos han de renunciar a la liquidez. ¿Cómo? Mediante el desapalancamiento, y esto significa que concederán menos créditos aún a las personas y las empresas. De esta manera, el consumo se reduce, las empresas ganan menos y han de despedir a trabajadores, al aumentar el paro se devuelven menos créditos y aumenta la morosidad. Resultado… vuelta a una recesión.

Dicen que los males ajenos no han de consolar los propios. Cierto. Pero es que los hay que están peor que nosotros. Ejemplo los griegos. Les quedan unos 20 días. Después, no tendrán dinero para pagar sueldos y pensiones. La UE lo sabe y ahora tiene la sartén por el mango. No les concederá el sexto tramo de la ayuda mientras los helenos no den máximas garantías de que cumplirán con las obligaciones impuestas. Pues van listos.

Veamos la estructura técnica de los mercados bursátiles. En la renta variable, miremos al que manda, el futuro del SP500. La pérdida de los 1220-1223 puntos el jueves (zona clave que veníamos vigilando desde hace tiempo) activó señal de debilidad bajista en los índices bursátiles de Europa y de USA. Pero es que el indicador adelantado que me encanta utilizar por su gran eficacia, el Aud/Usd, ya avisó antes de caídas. Perdió su zona clave de 1,0120 un día antes, el miércoles.

Mientras el futuro SP500 no supere el nivel de los 1224 puntos, olvídense de ver signos de recuperación. De momento, los descensos se han detenido varias sesiones consecutivas en un retroceso Fibo. Veremos lo que aguanta.

 

Nuestro querido Ibex 35, de mal en peor. Hace poco les comenté que si perdía los 8220-8225 puntos se activaría mayor debilidad bajista, teniendo su primera proyección de bajada en los 7830 puntos. Pues bien, justo al perder dicho nivel se activó la señal comentada y la bajada de momento ha llegado a los 7892 puntos, muy cerquita de su primer objetivo. ¿Donde probarían los especuladores más avizados y agresivos para comprar? Tienen dos niveles, en 7830 o en 7640.


Mucho ojito al sector bancario europeo. Si observan el gráfico, el precio ha vuelto al doble suelo. Hace unas semanas les comenté que no me gustó nada que el rebote al alza tras el doble suelo no hubiera sido mayor. En cuanto formó un máximo de subida seguido de dos máximos decrecientes y con dos cuerpos cada vez mayores, estaba avisando de agotamiendo del impulso alcista. Muy importante las próximas sesiones para ver si termina de romper el doble suelo o vuelve a poyarse en él. 

Esta debilidad del sector bancario la están acusando más los índices bursátiles con fuerte ponderación en bancos, como es el caso del Ibex 35.

Así pues, como pueden ver, el escenario sigue siendo bajista. Desde que hace unos meses comenté que en mi opinión lo peor está aún por llegar (económicamente y bursátilmente hablando) algunas personas pensaron que era un poco pesimista. Perdonen, pesimista no, realista. En el 2012 hablamos…

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