Los inicios de una profesión

Los inicios de una profesión

 

Siempre he sido una persona muy independiente y libre. Sin lugar a dudas, lo que más valoro en la vida es la libertad. La libertad para hacer lo que quiera, cuando quiera, donde quiera, como quiera, sin tener que dar explicaciones a nadie más que a mí mismo. Soñaba con tener mi propio negocio o empresa, no me asustaba tener que trabajar duro para ello, sabía qué quería, lo que tenía que hacer y a dónde quería llegar. La libertad financiera era un anhelo que siempre había soñado, era el momento sí o sí de dar el salto.

Comenzó mi etapa de trader. Deseaba que llegase cada nuevo día para levantarme, analizar los mercados, operar, ganar dinero y que me sobrase  tiempo del día para mis cosas. Pero claro, no todo iba a ser tan bonito ni tan fácil, y menos al principio.

Las cosas no iban como yo esperaba y deseaba. Era consciente de que los comienzos nunca son fáciles, pero sinceramente, esperaba algo diferente.

El primer año y medio el balance se saldó con pérdidas. La mayoría de las personas seguramente hubiesen acabado por desistir, pero no era mi caso. No soy de esa clase de personas que abandonan cuando llegan los problemas y las cosas enfilan un rumbo adverso.

El hecho de ser joven y no tener hijos me permitía la oportunidad (financiera) de poder continuar con mi proyecto, con mi sueño. Sabía que ninguna persona aprende una profesión en unos meses y encima puede vivir bien de ella. Era cuestión de seguir trabajando y trabajando, aprendiendo, formándome, buscando crear mi filosofía de trading y mi metodología de trabajo, creando mis propias pautas y estrategias de inversión.

El proceso fue largo y duro. Me había planteado un total de dos años para comenzar a ver resultados. Si tras este periodo no lograba unos objetivos mínimos (básicamente ganar de manera consistente, aunque fuese algo simbólico cada mes, daba igual la cantidad) tendría que empezar a replantearme muchas cosas.

Tuve la fortuna de no llegar a pasar el periodo de los dos años, aunque por poco, solo me había quedado de margen un mes y medio. Ya no perdía, obtenía cada mes ganancias, muy pequeñas, no para vivir, pero al menos había logrado cumplir el primer objetivo básico que era ganar y no perder.

Había creado un perfil de trading muy concreto y personal, adaptado a mi personalidad, a mi idiosincrasia. Me sentía muy a gusto con este perfil. Habría creado también una serie de estrategias operativas (que a día de hoy es la base de mi trabajo, aunque mejoradas y perfeccionadas) sencillas de entender, porque como todo en la vida, lo sencillo es lo que mejor funciona. Con estas estrategias trabajaba muy cómodamente, eran lógicas, objetivas. Las conocía y dominaba como si llevase toda la vida usándolas.

Una vez logrado el primer objetivo, era el momento de ir en busca del siguiente, concretamente incrementar mi apalancamiento, trabajar con más capital, buscar mayores objetivos económicos cada día, ajustando la gestión del riesgo en proporción siempre a los objetivos.

Pude ver cumplido mi sueño. Trabajar haciendo lo que realmente me gustaba, sin tener que aguantar a jefes, sin tener horarios fijos, sin tener que cumplir directrices de arriba, sin tener que dar explicaciones a nadie. Tenía la libertad, en el sentido financiero y personal.

Fue pasando el tiempo, mi operativa se había consolidado, mis ingresos también. No fue fruto del azar, sino del duro trabajo durante mucho tiempo, día tras día, sin desfallecer nunca, de tener una fe ciega en lo que quería y deseaba, en tener una disciplina férrea y una paciencia infinita.

Pero el ser humano evoluciona, siempre quiere mejorar y no estancarse. En mi caso no iba a ser una excepción. CONTINUARÁ….

Foto cortesía de Free Photo Bank

Mis servicios

Dirigidos a toda persona interesada en los mercados financieros, tanto los que quieren empezar poco a poco y aprender, como los que llevan ya tiempo invirtiendo. Todo ello explicado de manera sencilla y amena, con el objetivo de que toda persona lo entienda independientemente de sus conocimientos o experiencia.