Los modelos matemáticos de inversión, como todo en la vida, se mantienen hasta que dejan de funcionar. Una idea arraigada entre los bancos era que a la hora de invertir en los mercados financieros se producía un patrón de distribución y recorrido normal y esperado. En dicho patrón, la probabilidad de obtener pequeños beneficios es elevada, en cambio, la probabilidad de obtener grandes pérdidas o beneficios es reducida.

Básicamente esta idea se apoya en que los precios se mueven en torno a una media y que los movimientos extraños que provocan que el precio salga de la media no son muy frecuentes. Todo inversor sabe, sobre todo si opera en determinados mercados, que la realidad es bien distinta, que cada día existen más motivos o razones que tienden a mover los mercados imprimiéndoles una volatilidad mucho mayor de la habitual.

De todas formas, a principios de los años 60, ya hubo una persona, Benoit Mandelbrot, matemático francés, que puso en entredicho tal idea, afirmando que los movimientos de los precios que se salen de la media con fuerza y virulencia son más comunes de lo que podamos pensar. Y más recientemente fue el economista Nicholas Taleb quien en su Teoría del cisne negro (año 2007) identifica este tema como un cisne negro.

¿Un cisne negro? Un cisne negro es un suceso imprevisto, que no se espera, muy difícil de predecir, pero que puede ocurrir y de hecho cuando ocurre tiene una relevancia extrema en los acontecimientos. Así pues, sus características son:

– Es impredecible y por tanto inesperado.

– Tiene efectos considerables.

– Después de suceder tiende a explicarse mediante razonamientos lógicos, de forma que pareciera evidente que el evento sucedería.

Nicholas Taleb esgrime que el mundo está dominado por el impacto de eventos raros, imprevistos, azarosos, altamente improbables, pero con un grado de influencia muy elevado para el devenir de la humanidad. Explica que la vida es el efecto acumulativo de un número de eventos inesperados cuya probabilidad de predecir es casi inexistente.

En definitiva, estamos programados para crear historias simples sobre fenómenos muy complejos, de manera que distorsionamos la realidad, perdemos el control de la realidad y nos volvemos incapaces para predecir cualquier anomalía estadística.

¿Algunos ejemplos de posibles cisnes negros en 2020?

* Los demócratas ganan las elecciones y colocan a su candidato en la Casa Blanca. Como consecuencia, las cotizaciones de las empresas farmacéuticas  y del sector de la salud caen un 50% ante el nuevo empuje para programas de cobertura sanitaria universal como Medicare.

* La presidenta del BCE, Christine Lagarde, sorprende y sube los tipos de interés debido a que la política monetaria del Banco Central Europeo no está estimulando la economía europea. La banca europea se anima subiendo un 30% en Bolsa.

* Hungría sigue los pasos de Reino Unido y abandona la Unión Europea. Digamos que el contencioso que existe entre Bruselas y Orbán por la cuestión de reducir la independencia del poder judicial será la gota que colme el vaso y a finales de 2020 el país abandone la UE.

Y ahora veamos un poquito del índice Black Skew, basado en opciones financieras, el cual estaría indicando un aumento de la demanda de los inversores para protegerse de una caída de la bolsa. Pero tranquilos, no hay motivos para el pánico.

El índice Cboe Skew Index está cerca de un máximo de 14 meses. El lunes, el índice alcanzó los 136,56 puntos, su nivel más alto desde octubre de 2018. El indicador también se le conoce como el índice Cisne Negro. En septiembre de 2014, su pico máximo se produjo antes de una caída del 7% en el índice S&P500. Sin embargo, los inversores se muestran escépticos sobre la utilidad de este índice como herramienta para predecir una caída del mercado bursátil. De hecho, durante los últimos seis años, un período marcado por una volatilidad excepcionalmente baja en la renta variable estadounidense, la lectura media del Índice Skew fue de 130, 10 puntos, más alta que la media de la década anterior. Sí, es cierto que las incertidumbres vinculadas a la política del banco central, las elecciones generales en el Reino Unido y la guerra comercial entre Estados Unidos y China han impulsado la demanda de protección, pero yo sencillamente lo interpretaría que dentro de un mercado saludable los inversores está comprando algo de protección, que por otro lado no es negativo.

Mis servicios

Dirigidos a toda persona interesada en los mercados financieros, tanto los que quieren empezar poco a poco y aprender, como los que llevan ya tiempo invirtiendo. Todo ello explicado de manera sencilla y amena, con el objetivo de que toda persona lo entienda independientemente de sus conocimientos o experiencia.