Ismael De La Cruz

Leónidas y su ejército de Espartanos

En toda lucha, en toda batalla, hasta el mejor de los guerreros necesita de la ayuda de su ejército. Leónidas lideró un pequeño ejército de 300 espartanos hasta el paso de las Termópilas, que controlaba la entrada al corazón de Grecia, para unirse al ejército de las ciudades griegas.

Allí resistió durante dos días los asaltos masivos de las tropas del persa Jerjes. Los griegos fueron traicionados por Efialtes de Tesalia, quien mostró a Jerjes un paso por el otro lado de la montaña. Enterado Leónidas, decidió que el grueso de las fuerzas griegas, compuesto sobre todo por atenienses, se retirase, mientras él cubría su repliegue con sus 300 espartanos. Gracias a su resistencia, el ejército griego pudo escapar de la trampa. Con su sacrificio, Esparta, antes reticente a alinearse junto a Atenas, se implicó de manera decisiva en la lucha contra la invasión persa.

El espíritu de un espartano es no abandonar nunca su puesto y si con ello sobreviene la muerte, no pasa nada, no hay nada más honroso que morir por tu pueblo.

Les cuento ésto porque en toda batalla, hasta el mejor de los guerreros necesita de la ayuda de un buen ejército, fiel, valeroso, rocoso, que forme una unidad impenetrable e indisoluble.

Alemania es el guerrero más fuerte del ejército de la UE. Así lo muestra sus mejores armas: bajo rendimiento de su bono a 10 años (Bund), buena balanza de exportaciones, buen nivel de empleo. Es, en definitiva, la locomotora europea.

Pero por muy buen guerrero que seas, sin un buen ejército, toda batalla está perdida antes de librarla. Alemania con una UE descohesionada, sin unidad, falta de liderazgo. La crisis de deuda pública y la recesión económica se impondrán.

El guerrero muestra síntomas de flaqueza, el desaliento inunda su pesar. El Tesoro germano tan sólo ha logrado colocar el 60% de lo que tenía previsto en bonos a 10 años con una rentabilidad media del 1,98%. Este resultado es de lo peor en su historia. 

Si el líder, quien ha de guiar a su ejército a través de angostos parajes alejados de la mano de Dios y de la conciencia humana, muestra signos de debilidad, la repercusión entre sus allegados se hace patente. La renta variable cae y el euro también.

La estructura técnica de la renta variable sigue con su estructura bajista desde que perdiera la pasada semana la zona comentada de los 1220-1223 puntos. Continúa sin superar los 1224 puntos, que es el nivel que les vengo comentando que ha de alcanzar y romper para ver signos de recuperación, así pues, mientras se mueva por debajo de los 1224 puntos, la debilidad es latente y progresiva.

No presenta ningún nivel medio interesante de mencionar hasta los 1145 puntos, de manera que tiene camino libre aún. Las primas de riesgo en máximos históricos en varios países, el riesgo de rebaja de la triple AAA en algunas economías, la posible salida de Grecia del euro, la preocupante amenaza que suponen ahora Italia y España, el sector bancario europeo en zona de mínimos, la volatilidad Vix por encima de 30, el ratio Put/Call por encima de 1… son muchas cuestiones negativas que no hacen otra cosa sino aumentar la incertidumbre y las tensiones en los mercados. Como ya les dije hace semanas, no se puede pretender buscar un suelo de mercado para un giro de la tendencia, sencillamente es ciencia ficción. Déjense de jugar a ser adivinos porque nadie lo es, no intenten anticiparse al mercado, simplemente fluyan con él.

La presión bajista en los mercados europeos está lastrando al Euro. En su cruce con el Dólar, desde los máximos anuales de abril ha caído más de un 8%. Mi planteamiento es que ésta será la tónica reinante, al menos en lo que resta de año 2011. Recuerdan que hace unos dos meses les dije que la subida del euro era artificial, no podría mantenerse por más tiempo al no obedecer ni a criterios técnicos ni a criterios macroeconómicos.

Se denota un descenso de entrada de dinero, el papel saliente va in crescendo. En swing trading, no presenta zona niveladora sólida hasta 1,3190, donde la primera vez podría frenar los descensos y rebotar al alza.

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