Vamos a ver un poco sobre las divisas porque hay varias cosas interesantes que explicar y sobre todo que tener en cuenta.

Para empezar, decir que el sentimiento semanal de los inversores (AAII) en los mercados queda de la siguiente manera:

  • Alcistas: 40,6% (-0,8% respecto pasada semana)
  • Neutros: 30,8% (-1,5% respecto pasada semana)
  • Bajistas: 28,7% (+2,3% respecto pasada semana)

Mientras, en Asia continúa el nerviosismo tras aumentar el número de casos en Corea del Sur (ya son 200). Prueba de ello es que el índice de volatilidad del Kospi 200 subió hasta un 9% el viernes. Gracias a las medidas implementadas por el Banco de China y que dijeran que el Gobierno está acelerando los planes para nuevas medidas para apoyar a las empresas y la economía, los mercados han logrado aguantar dentro de lo que cabe.

Vayamos a las divisas…

– El dólar ha subido frente a las 30 divisas principales del mundo durante el último mes, coincidiendo con la creciente preocupación por el impacto económico del brote del coronavrus. Significativo es que el índice del Dólar esté prácticamente en la zona de 100, hecho que superarlo implicaría un hito no visto desde el año 2017. El motivo es que la economía norteamericana sigue fuerte y los inversores acuden al billete verde en busca de refugio, así de simple.

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Así pues, el dólar avanza y supone una ventaja para los inversores internacionales que repatrían las ganancias de los holdings estadounidenses, pero también supone un lastre para las compañías norteamericanas que logran ganancias en el exterior.

– El dólar australiano sigue cayendo, ya a niveles de hace 11 años frente al dólar norteamericano. Una de las razones es que la divisa australiana está relacionada con las materias primas y ya sabemos que las commodities están sufriendo porque China es el mayor comprados a nivel mundial y con el coronavirus está comprando menos, además de que se teme las consecuencias que todo ello pueda tener en la segunda economía más importante del mundo.

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– La corona noruega peor aún, alcanza mínimos de 11 años y medio (subida Usd/Nok). En este caso es por el petróleo, ya que ya que Noruega es el mayor exportador de crudo de toda Europa, y depende mucho del sector de la energía. Por tanto, la caída del petróleo perjudica negativamente a la divisa noruega y le resta al PIB del país, lastrando las perspectivas de crecimiento y haciendo que el objetivo de inflación cada vez resulte más complicado de alcanzar. Basta ver el ejemplo de que la corona se depreció un 40% en el periodo 2008-2015, en línea con el descenso de los precios del petróleo.

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– El Banco Nacional Suizo parece contentarse por ahora con permitir que el franco siga fuerte y no está interviniendo en los mercados para evitarlo. Recordemos que durante los últimos cinco años ha estado utilizando tasas de interés negativas y otras medidas para frenar el avance del franco. La renuncia a vender agresivamente el franco puede deberse en parte al temor de ser tildado de manipulador de divisas por los Estados Unidos. El caso es que el franco recientemente tocó su punto más fuerte desde 2015 frente al euro.

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– El miedo a la propagación del coronavirus ha convertido al yen de un activo de refugio a una rémora. La moneda japonesa ha caído alrededor de 2% contra el dólar esta semana a su punto más débil en 10 meses. Y es que el impacto del virus en las cadenas de suministro y la demanda está golpeando la economía de Japón y se teme que entre en recesión.

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El dólar y el yen han disfrutado tradicionalmente de una estrecha relación con los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, especialmente durante los períodos de tensión del mercado. Sin embargo, esta vez eso no está sucediendo y la correlación de 60 días entre ambos ha caído a su nivel más bajo desde diciembre del año 2018.

Se observa que crece la especulación sobre una posible respuesta del Banco del Japón. El gobernador Kuroda dijo el viernes que no es necesario adoptar medidas adicionales todavía, aunque no dudará en actuar si es necesario. Tal vez la indicación más clara de que el yen ha sido expulsado del club de los activos «refugio», al menos por ahora, sea su relación con el oro. Y es que el metal precioso se encuentra en el punto más alto de los últimos siete años por las renovadas preocupaciones sobre el impacto económico global del coronavirus. Pero la relación positiva entre el yen y el oro se ha derrumbado. De hecho, el oro ha subido casi un 7% en lo que va de año, mientras que el yen ha caído un 3% frente al dólar, rompiendo el jueves el nivel de 112 por primera vez en casi un año.

– La elección de un gobierno mayoritario y la salida de Reino Unido de la Unión Europea el 31 de enero puso fin a cuatro años de incertidumbre relacionada con el Brexit. La estabilidad política está manteniendo la libra estable. La libra esterlina se está convirtiendo rápidamente en la moneda de financiación elegida por muchos prestatarios de los mercados emergentes. De hecho, esta es sólo la quinta vez en los últimos 22 años en que hubo algún tipo de préstamo de libras por parte de los mercados emergentes en esta época del año. De todas maneras, el dólar estadounidense domina la escena, con 136.000 millones de dólares desde principios de 2020.

– Sí, el oro se mantiene al menos como activo de cobertura, de hecho los ETF respaldados por lingotes de oro han visto entradas de dinero durante 22 días consecutivos y se mantienen en el nivel más alto de la historia. De todas formas, y sólo como apunte, tradicionalmente, cuando el HGNSI (índice de Sentimiento del Boletín Informativo de Hulbert Gold) ha estado tan alto, las acciones de oro y de la minería de oro no tenían un buen comportamiento.

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