Ismael De La Cruz

La realidad oficial y la oficiosa del BCE, no seamos ingenuos

Ojito que el Banco Central Europeo tiene ante sí un complejo panorama y veremos cómo sale del atolladero. Voy a tratar de explicarlo de manera sencilla para que todo el mundo lo entienda.

Hay dos fechas que todo inversor ha de tener presente:

  • 25 de agosto encuentro de Bancos Centrales en Jackson Hole: aunque no confío mucho en ello, los inversores estarán atentos por si Mario Draghi arroja alguna pista de interés. acerca de cambios en las actual política monetaria de la entidad.
  • 7 de septiembre reunión del BCE: aquí sí es más probable que Draghi aproveche para anunciar la reducción gradual y progresiva del programa de compra de deuda para el próximo ejercicio 2018.

El BCE dio el pistoletazo de salida al programa de compra de deuda en el año 2015 a base de 80.000 millones de euros mensuales, cantidad reducida a 60.000 millones a finales del 2016.

El motivo oficial que se aduce para explicar que el final del programa QE está próximo es el de que la economía de la eurozona evoluciona favorablemente, pero en realidad existe otro motivo oficioso que ya les comenté en su momento y que a continuación paso a explicar y actualizar…

Si el Banco Central Europeo mantiene el actual ímpetu de compra de activos, en el 2018 no podrá seguir haciéndolo, y la razón es muy sencilla, porque ya no habrá más activos para comprar. Y dirán ustedes que cómo va a ser posible eso, que cómo no va a haber más activos que comprar. Muy fácil, los activos que el BCE puede comprar han de reunir una serie de requisitos y en el 2018 ya no habría activos con esas características. ¿Y cuáles son esos requisitos?

– La cantidad de bonos que el BCE puede comprar de cada país ha de guardar una proporción con el peso específico de dicho país en la entidad. Siguiendo esta norma, los bonos de Alemania estarían en primer lugar (peso específico del 18%), los de España estarían en otra posición (peso específico casi el 9%).

– El BCE no puede comprar más del 33% de una referencia (antes era el 25%) para evitar así posibles desequilibrios en los mercados.

– Los activos que compre han de vencer en el plazo de 1 a 30 años.

Bien, hasta aquí hemos visto el programa QE del BCE, los requisitos que han de tener los activos que se puedan comprar y porqué en verdad Draghi pone fecha de caducidad a dicho programa. Fíjense que a día de hoy, el BCE se ha hecho con bonos por importe de 1,69 billones de euros, de los que 404.000 millones corresponden a bonos de Alemania.

Pero aquí no acaban los problemas para el BCE. Y es que se les vio el plumero y se ha detectado que la entidad no es que esté precisamente siguiendo a rajatabla la hoja de ruta y las normas debidas. Resulta que no está respetando los porcentajes de deuda que puede comprar de cada país. Por ejemplo, está comprando más bonos de Italia y de Francia que de Alemania, cuando debiera de ser al contrario. Sí, es verdad que el BCE dispone de cierto margen, lo que los puritanos definirían como flexibilidad y el pueblo llano como manga ancha, pero es que esta flexibilidad solo le serviría en el corto plazo, puesto que si en el 2018 la mantiene, se produciría algo más grave: incumpliría la norma que establece que no puede tener más del 33% de una referencia, en este caso del bono alemán a 10 años (Bund).

Alemania, que ya les expliqué en varias ocasiones la animadversión que tiene frente al BCE por seguir manteniendo el programa QE y por no subir los tipos de interés (pinche aquí para leerlo) ha aprovechado la ocasión para volver a atacar y ha sido el Tribunal Constitucional de Alemania el que lo ha hecho trasladando sus reclamaciones al Tribunal de Justicia de la Unión Europea alegando que existen razones significativas para pensar que el programa de compras incumple la norma de financiación monetaria de la Unión Europea. Y digo volver a atacar porque no crean que es la primera vez, hace dos años Alemania volvió a llevar al BCE ante la Justicia por el programa OMT (pinche aquí para recordarlo) aunque  en esa ocasión el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sentenció que el programa OMT era legal y válido.

¿Pero en verdad por qué Alemania tiene esta afrenta continua con el BCE? Pues por la inflación. Verán, la esencia de las políticas monetarias expansivas, entre otras razones, es la de crear inflación (pinche aquí para ver la explicación) y no hay cosa que de más miedo y pavor a los germanos que ver a la inflación crecer, algo que viene de muy atrás, tiene su razón histórica de ser con el precedente del actual Bundesbank, el Reichsbank, y lo que sucedió en los años 20 del pasado siglo XX.

Todo esto está muy bien, pero vamos al grano, ¿qué va a pasar con el BCE y qué ha hacer finalmente?

1º Los tipos de interés seguirán en niveles muy bajos y seguramente no empiecen a subirlos antes del último trimestre del 2018 o bien ya en el 2019.

2º  En cambio sí podrían subir los tipos de interés de la facilidad de depósito. Es uno de los 3 tipos que el BCE fija cada seis semanas y determina el interés que las entidades de crédito reciben por sus depósitos a 1 día en el Banco Central. Decir que es negativo desde junio del 2014 (ahora en -0,40%). Existen otros 2 tipos, el de las operaciones principales de financiación y el de la facilidad marginal de crédito. El primero determina el coste al que las entidades de crédito pueden obtener financiación del Banco durante 1 semana. Si las entidades necesitan obtener liquidez a 1 día, pueden recurrir a la facilidad marginal de crédito a la que se aplica un tipo de interés más elevado.

3º En breve el BCE anunciará la reducción del programa QE y ésta comenzará en el 2018.

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