¿Qué se les viene a la mente si les digo High Frequency Trading (HFT), spoofing, wash trades, painting the tape, marking the close? Quédense con éstas palabras. Los más nóveles seguramente no sepan qué es ni lo que en verdad se esconde detrás, pero los más veteranos sí que lo conocen bien y muchos de ellos lo habrán sufrido en primera persona.

HFT son operaciones bursátiles de alta frecuencia que se ejecutan en potentes ordenadores. Se trata de muchas operaciones de compra y de venta de acciones con mínimos márgenes y un gran volumen. Por tanto, son negociaciones algorítmicas que se llevan a cabo mediante un algoritmo informatizado sin ninguna o apenas intervención del ser humano y para ser puristas ha de cumplir al menos una de las siguientes dos premisas:

  • Lanzar un mínimo de 2 peticiones (compra, venta o anulación) por segundo sobre cualquier valor.
  • Un mínimo de 4 por segundo respecto a todos los instrumentos financieros negociados.

En Estados Unidos sí está permitido que cuando se coloca una orden de compra o de venta de acciones, antes de que la vean todos los intermediarios, se les ofrecen estas operaciones a ciertos clientes que pagan por ello. De esta manera tienen una clara ventaja por disponer de las operaciones antes que nadie para analizar el mercado y ver qué ofertas de compra y de venta hay abiertas, decidiendo en consecuencia si comprar o vender y así obtienen cuantiosas ganancias.

No se crean que es un tema marginal, porque la cuota de mercado de este tipo de operativa oscilaba en el año 2012 en Europa entre el 35% y el 40% del volumen negociado. No dispongo de los datos actualizados, pero si hace 8 años era el 35-40%, imaginen ahora…

¿Solución? Como comprenderán no es nada sencilla. Se podrían implementar mayores comisiones para colocar órdenes que seguidamente son canceladas, así como a los intermediarios que utilicen los algoritmos de alta frecuencia. De hecho, quienes se aprovechen de este tipo de negociación estarán obligados a comunicarlo al organismo correspondiente y tendrán que registrar y levantar acta de todas las órdenes.

Si quieren profundizar más en el tema les aconsejo el siguiente artículo titulado «High Frequency Trading: All You Need To Know», que se publicó en ZeroHedge el 4 de julio de 2014. Para leerlo pinchen aquí

No sé si conocen el caso de Navinder Sarao y su intervención en el flash crash de mayo del 2010 cuando Wall Street cayó un -9% en pocos segundos. Éste broker se las arregló para engañar al mercado con órdenes falsas y provocar pérdidas en los operadores de alta frecuencia. Sí, metía órdenes falsas en el mercado con una identidad también falsa y así se anticipaba a las operaciones de los HFT y movía el mercado a su antojo. Su estrategia, que se conoce comúnmente como «spoofing», creaba señuelos falsos que despistaban y engañaban en el sentido literal de la palabra a los robots. Para entendernos, el spoofing consiste en emitir falsas órdenes de compra o de venta, que se retiran antes de ejecutarse y cuyo objetivo es influir en el resto de inversores y provocar subidas o bajadas del precio. A tenor de sus resultados no le fue nada mal, puesto que llegó a ganar algo más de 40,5 millones de dólares en tan sólo 5 años (un día se reembolsó 4,2 millones de dólares).

¿Acaso creen que ésta práctica de spoofing es algo marginal y no está muy extendido? Les recuerdo que no hace mucho varios traders se vieron involucrados en casos de manipulación de los mercados del oro y la plata y que actuaron con el conocimiento de sus superiores, los cuales les enseñaron a realizarlo.  sino que fueron ellos mismos quienes les enseñaron a realizar prácticas prohibidas como el ‘spoofing’. El último ejemplo ha sido el de un antiguo trader de Deutsche Bank.

Pero esperen, porque hay más tipos de manipulaciones en los mercados. Tenemos por ejemplo wash trades, que consiste en acordar la compra o la venta de un instrumento financiero sin que ello suponga un cambio en el beneficio o riesgo de alguna de las partes. Normalmente detrás de estas operaciones suele haber motivos tributarios. Otra sería painting the tape, que consiste en una serie de transacciones que se muestran en un medio abierto al público para dar la impresión de actividad o movimiento de precios en un instrumento financiero. Una más, marking the close, hábito que consiste en la compra y venta de contratos de acciones o derivados al cierre de mercado con la intención de alterar el precio de cierre de los activos financieros o contratos de derivados. Esta práctica puede ocurrir en cualquier día, pero es más habitual en las fechas de vencimientos de futuros y opciones.

Nadie dijo nunca que en ésta selva todos fuéramos iguales y contáramos con las mismas armas y herramientas, pero es que en la vida misma tampoco ha sido nunca así, ni lo es ahora ni lo será jamás. Suerte ahí fuera…

Suscríbase (es gratuito) y así recibirá cómodamente y en tiempo real en su correo los artículos que se vayan escribiendo. Pinche aquí para suscribirse

Mis servicios

Dirigidos a toda persona interesada en los mercados financieros, tanto los que quieren empezar poco a poco y aprender, como los que llevan ya tiempo invirtiendo. Todo ello explicado de manera sencilla y amena, con el objetivo de que toda persona lo entienda independientemente de sus conocimientos o experiencia.