Ismael De La Cruz

La espiral de tipos negativos del Banco de Suiza continuará

Hoy les voy a hablar de la intervención del Banco de Suiza en los mercados en su afán de controlar su divisa, el franco. Una historia que viene de atrás y que tiene mucho que decir.

El Banco helvético decidió en su día intervenir en los mercados para evitar el riesgo de deflación, que no es otra cosa que la caída de los precios en el conjunto de la economía que se prolonga durante varios períodos (al menos dos trimestres). Por lo tanto, se excluyen las caídas de precios en sectores concretos o que se produzcan de forma puntual. Por tanto, se produce cuando la oferta de bienes y servicios en una economía es superior a la demanda: el sector empresarial se ve obligado a reducir los precios para poder vender la producción y no verse obligado a acumular stocks. Se trata del cáncer de la economía ya que sus efectos son devastadores.

Pues bien, en Suiza se temía que su divisa recibiese gran cantidad de flujo de capital proveniente de muchos países. Y es que en este caso se estaba produciendo una huida de depósitos de la zona euro, de capital de varios países hacia lugares en principio más estables, siendo el principal destino Suiza. Pero el Banco Central de Suiza no quería una entrada masiva de dinero, ya que ello llevaría a fortalecer al franco suizo, perjudicando a las exportaciones del país helvético.

En el mes de agosto de 2011, el Euro/Franco estuvo a punto de llegar a la paridad (se colocó en 1,0064). Este hecho hizo reaccionar al Banco de Suiza en el mes de septiembre del mismo año, adoptando una política de compra agresiva de euros. Fue este motivo el que en el mes de septiembre hizo reaccionar al Banco, el cual adoptó una política de compra masiva de euros con la finalidad de evitar a cualquier precio que se perdiera dicha referencia.

Así las cosas, euro/franco (eur/chf) estuvo siempre respetando a la perfección el suelo de 1,20, hasta que el Banco Central de Suiza rompió el suelo mínimo de cambio con el euro en 1,20 en enero del 2015 al mismo tiempo que apreciaba al franco y colocaba el interés de los depósitos en el -0,75%.

El tema es que el Banco Nacional Suizo ha anunciado hace unos días que mantiene su política monetaria expansiva y deja los tipos de interés sin cambios en el -0,75%. Esta política permanecerá activa mientras el tiempo que sea necesario y creen que los tipos de interés en negativo siguen siendo esenciales para mantener bajos los atractivos de las inversiones en francos suizos y, por lo tanto, aliviar la presión sobre la moneda (recordemos que la tasa de interés en Suiza promedió 0.74 por ciento desde 2000 hasta 2019, alcanzando un máximo histórico de 3.50 por ciento en junio de 2000 y un mínimo histórico de -0.75 por ciento en enero de 2015).

Aunque a corto plazo el pronóstico de inflación es ahora ligeramente más alto que lo que se estimaba en marzo, las previsiones de inflación a más largo plazo se mantienen prácticamente sin cambios. Para 2019 se sitúa en el 0,6%, por encima de la cifra del 0,3% del trimestre anterior. Para 2020, anticipa una tasa de inflación del 0,7%, en comparación con el 0,6% del último trimestre. Mientras que el pronóstico para 2021 es del 1,1%.

Pero hablemos de los tipos de interés negativos. El Banco Nacional de Suiza fue el primer banco en cruzar esa línea roja a finales del año 2014. Cuatro años después es la entidad con las tasas más bajas del mundo (-0,75%). El actual rally del franco suizo por las tensiones comerciales está poniendo contra las cuerdas al banco central, el mercado comienza a descontar una nueva bajada de los tipos de interés para 2020 hasta el -1%. Las tensiones provocadas por la guerra comercial están poniendo a prueba a los bancos centrales de todo el mundo, como prueba tenemos que la FED tuvo que cambiar su hoja de ruta de varias subidas de tipos a seguramente una rebaja este mismo año, incluso el BCE reconoce que podrían bajar sus tipos de interés a terreno negativo. Y eso que ya hay otros bancos que lo hicieron, como el Banco de Japón y el de Suecia.

El caso de Suiza refleja lo que supone el cambio de los tiempos, porque antaño no tenía que bajar los tipos de interés para mantener a raya su divisa, simplemente se hubiese limitado a incrementar sus reservas de divisas. Pero claro, a raíz de la última gran crisis financiera mundial, pasó de tener el 15% de su producto interior bruto en francos suizos al 120%. Así las cosas, el Banco podría volver a rebajar los tipos de interés el próximo año (los futuros para marzo del 2020 otorgan una probabilidad del 50%).

El presidente del Banco,Thomas Jordan, es cierto que siempre tendía aburrir a los inversores, parecía que no tenía discurso, siempre repetía el mantra de que el franco estaba sobrevalorado e intervendrían su fuera necesario. Ahora al menos de ha descolgado con otra frase diferente: «no es nuestra tarea hacer feliz al sector financiero, nuestra tarea es mantener la estabilidad de precios en Suiza y apoyar nuestra economía, y estamos tomando las decisiones para alcanzar esos objetivos».

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