Ismael De La Cruz

La crisis en cada lugar

Las grandes economías empiezan a ver poco a poco los efectos de sus planes de estímulo.
Tanto La Reserva Federal de Estados Unidos como el Banco Central Europeo constatan que las economías han empezado a estabilizarse y que la crisis ha tocado fondo.

A partir de ahora hay que empezar a pensar en las estrategias con las que reducir los disparados déficit y deudas públicas y con las que hacer que las economías recuperen la tranquilidad.

– Alemania: los dos paquetes de medidas aprobados por el Gobierno alemán han contribuido a paliar los efectos de la crisis, pero no a fomentar todavía una sólida recuperación.
Especialmente positivas han sido las consecuencias sobre el consumo privado, que, junto con la inversión pública, han impulsado el crecimiento alemán.
Por el momento, el mercado laboral ha salido bien parado, gracias a la política de jornada reducida.
La confianza del empresariado y del consumidor también ha mejorado, pero otra de las asignaturas pendientes y clave en la economía germana es el resurgimiento de la exportación que todavía no se ha recuperado en el primer país exportador del mundo.

– Francia: la economía francesa también ha conseguido remontar el vuelo en el segundo cuarto del año sorprendiendo después de cuatro trimestres consecutivos de contracción, gracias a los bienes industriales y a la reactivación del consumo familiar y la inversión.

– Reino Unido: centra su estrategia de salida de la recesión en la inyección económica tras situar los intereses en el mínimo histórico.

Comienza a ver la luz a final del túnel y podría seguir los pasos de Alemania y Francia en septiembre.

– Italia: ha encabezado un ranking que podría ser un indicador de que la situación en el país también empieza a mejorar. Pese a que su industria no despega, Italia encabezó el citado ranking de la OCDE de junio, siendo el primero en Europa con signos de recuperación.

– Estados Unidos: el Gobierno estadounidense fue uno de los primeros en tomar medidas mediante la aprobación de un plan de estímulo. A ello habría que sumar los distintos programas incluidos dentro del plan de rescate destinado a sanear el sistema financiero y fomentar el crédito.

De momento, parece que éstos comienzan a dar sus frutos, especialmente aquellos dirigidos a las rebajas fiscales.

– China: se tiene puestas gran parte de las esperanzas en la recuperación de China, en la creencia de que la buena salud del gigante asiático contribuirá decisivamente en la coyuntura global y China no ha defraudado.

– Japón: el Banco de Japón agotó todo el recorrido de su política monetaria al llevar los tipos de interés hasta el 0,1 por ciento, quedándose sin margen de maniobra.
Sin embargo, septiembre será el mes de la recuperación impulsada por la mejora de la exportación y la producción.
El Banco Central nipón también anunció una medida extraordinaria para tratar de combatir la crisis de financiación que sufren las empresas.

– Sudamércia: a diferencia de lo ocurrido en anteriores crisis de envergadura internacional, en la actual, América Latina está enfrentando el temporal sin sufrir situaciones de colapso financiero o productivo, aunque la crisis ha llegado con retraso y se espera una contracción en la región.

Entre las causas que están ayudando a la región, se encuentra el papel activo adoptado por sus Gobiernos para impedir que se hundan el consumo, la demanda y la producción de bienes. Esto tendría un impacto negativo sobre la banca.

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