No suele ser habitual asistir a cambios de sentimiento de manera brusca y sin motivos de gran peso. Veamos un poquito de todo ésto.

Dos ideas a tener en cuenta porque se han cumplido prácticamente siempre, la relación de quién gana las elecciones de USA y el dólar con las acciones.

Históricamente, 3 meses antes de las elecciones, cuando el dólar está más bajo y las acciones están más arriba, gana el partido que está en el poder. Cuando el dólar está más arriba y las acciones son más bajas, gana el partido de la oposición.

En este momento, las acciones están al alza y el dólar a la baja, de manera que ganaría Trump.

En cambio, las encuestas dicen otra cosa. Los inversores esperan que los demócratas tomen el control de la Casa Blanca y el Senado y no parecen asustados por esa posibilidad. Los mercados de apuestas tienen a Biden por delante con una ventaja considerable, al igual que casi todas las encuestas (63,6% de Biden frente a 33,7% de Trump). ¿Pero qué mostraron en 2016, justo antes de las elecciones del 6 de noviembre? Pues una ventaja aún mayor de Clinton y perdió (80% Clinton frente a 20% Trump). La pregunta es: ¿nos fiamos? La campaña hacia la Casa Blanca sigue en estados clave para ambos candidatos y tendremos un nuevo cara a cara en el debate del próximo jueves.

Una prueba de que el ánimo puede cambiar rápidamente de bando: después de establecer una de sus mayores posiciones cortas (ventas) en acciones tecnológicas de EE.UU en más de una década a principios de este mes, los hedge funds cambiaron radicalmente de rumbo y las posiciones largas (compras) casi baten un récord.

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Los hedge funds también están recortando las apuestas alcistas en el euro al ritmo más rápido en ocho meses, ya que el resurgimiento de las infecciones por coronavirus en Europa perjudica las perspectivas de crecimiento. Redujeron las posiciones largas en 20.870 contratos en las dos semanas que terminaron el 13 de octubre. El euro ha caído alrededor de un 2,5% desde que se elevó a 1,2011, el nivel más alto en más de dos años (en septiembre).

Los bancos de Wall Street informaban de los resultados trimestrales, los ingresos por comercio aumentaron entre el 4% y el 29% en los cinco grandes bancos. Por otra parte, la reducción de los tipos de interés afectó a los ingresos por préstamos e incitó a los bancos a aumentar las reservas para préstamos incobrables. Goldman Sachs y Morgan Stanley fueron los más beneficiados, Goldman Sachs, por ejemplo, actualmente negocia a sólo 0,9 veces el valor de los activos en sus libros, en comparación con el promedio de la industria de 1,2 veces.

Para terminar, unos comentarios macro. Los datos mostraron que las ventas al por menor de septiembre subieron un +1,9%, superando el pronóstico de +0,7% y la lectura preliminar del índice del sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan subió a 81.2 este mes desde 80.4 del mes pasado, siendo la lectura más alta desde marzo pero aún bastante lejos de los niveles anteriores al coronavirus.

Y es que anima que las ayudas contribuyeron a incrementar los ingresos disponibles, algo que tampoco es insólito durante una recesión económica.

Mientras tanto, la tasa de ahorro en Estados Unidos se disparó a medida que el cierre de la pandemia echó a millones de personas a la calle y también cerró tiendas. Después de llegar a un máximo del 33,6%, la tasa ha bajado, pero se mantuvo en un 14,1% históricamente elevado en el mes de agosto. El problema es que si la tasa de ahorro es elevada, el exceso de ahorro se concentra en gran medida en los hogares de altos ingresos y no proporciona un colchón para los que dependen de las prestaciones de desempleo

La Reserva Federal sigue hablando de deflación para justificar sus medidas. Recordemos que la inflación real está en 1.73% y no es ciertamente diferente de la media de los últimos 20 años (que es del 2%). Lo que en verdad es diferente ahora es la respuesta de las medidas de la Reserva Federal con un programa de alivio cuantitativo y tasas de interés del 0% durante los próximos años. De ahí que estemos asistiendo a que los rendimientos reales de los bonos de EE.UU sean los más bajos en 40 años (-1% en los bonos a 10 años tras inflación).

Al menos hay cosas positivas, la confianza de los constructores de viviendas de los Estados Unidos avanzó en octubre hasta alcanzar un nuevo máximo histórico, ya que los bajos tipos de interés, que constituyen un récord, siguieron impulsando las ventas y las perspectivas de la demanda. El índice del sentimiento subió a 85, el nivel más alto en los registros desde 83 del mes anterior.

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