Ismael De La Cruz

Interesante

Muchas veces se puede aprender cosas muy importantes al oir una historia o un proverbio. La moraleja que se saca del interior del texto puede ser muy reveladora.

Por ello, me gustaría reproducirles una pequeña historia con la cual me identifico plenamente y coincide con mi filosofía de trader y de persona.

” Un asesor financiero de un banco de inversiones norteamericano estaba en el muelle de un pueblecito costero cuando llegó un bote con un pescador humilde. Dentro del bote había varios atunes de buen tamaño.

El banquero elogió al pescador y le preguntó cuanto tiempo había tardado en obtener dichos atunes. El pescador le respondió que no mucho. Entonces, el banquero le dijo que por qué no estaba más tiempo en el mar y sacaba más atunes.

El pescador le contestó que él tenía todo lo que necesitaba para ser feliz al igual que su familia. El banquero le dijo qué hacía con el resto de su tiempo libre. El pescador le contestó que madrugaba para salir a pescar y luego tenía tiempo para jugar con sus hijos, dormir la siesta con su mujer, bajar al pueblo a jugar al dominó con sus amigos en una taberna tomando vino.

El banquero le dijo que debería estar más tiempo pescando, con el dinero extra que ganaría comprar un bote más grande y pescar más, luego comprar varios botes, luego no vender el pescado a un intermediario sino directamente a un distribuidor o abrir su propio centro de venta en el pueblo.

Finalmente abrir varios centros de venta en los pueblos cercanos y acabar abriendo puestos de venta en varias ciudades.

El banquero le dijo que en 10 años podía conseguir todo eso y así podría disfrutar de lo que le gusta (jugar con sus hijos, dormir la siesta con su mujer, jugar al dominó con los amigos en la taberna del pueblo tomando vino).

El pescador le respondió: ¿acaso no es eso lo que yo tengo ya?”

Como verán, la moraleja es muy sencilla pero importante: cada persona tiene que tener muy claro qué es lo que le haría feliz en la vida, da igual lo que sea, se puede ser muy feliz con cosas muy modestas y normales, no hace falta ser millonario ni anhelar cosas imposibles.

Una vez que haya logrado esas cosas u objetivos que le hará feliz toda la vida, sencillamente consérvelo, no aspire a nada más, solamente a conservarlo y ser feliz toda la vida.

Indirectamente, esto nos lleva a cómo enfocar el trabajo de trader. El resultado de la operativa es fundamental que no influya en la vida privada. Para ello, al terminar de operar hay que desconectar y enfocar el trabajo como un negocio, donde las ganancias son beneficios del negocio y las pérdidas son gastos del negocio (igual que un bar tiene gastos, enfoque su trabajo de trader como tal).

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