Una cartera equilibrada de acciones y bonos durante décadas fue uno de los pocos preceptos venerados en la inversión. Sin embargo, las dudas sobre el enfoque crecieron después del golpe de la pandemia y convirtieron el año 2020 en un año como ningún otro.

Una cartera modelo compuesta de 60% de acciones estadounidenses y 40% de bonos ha subido un 13% en lo que va del año. Eso está en línea con el repunte del índice S&P 500 Total Return y es mayor que la ganancia del 3,5% del índice HFRX Global Hedge Fund.

La adición de una gran cantidad de bonos a una cesta de acciones ha sido un elemento básico de la inversión diversificada durante décadas, porque un componente de renta fija actúa como equilibrio para las acciones más arriesgadas. Este año ha sido testigo de períodos en los que las acciones y los bonos se han movido juntos, lo que los críticos han aprovechado para desacreditar la estrategia.

Pero de momento va muy bien, es más, es probable que las presiones deflacionistas desatadas por la pandemia del coronavirus y la respuesta de política monetaria sin precedentes que desencadenó den lugar a una menor correlación entre las diversas clases de activos en el futuro y eso debería beneficiar a la inversión 60/40.

 

Mis servicios

Dirigidos a toda persona interesada en los mercados financieros, tanto los que quieren empezar poco a poco y aprender, como los que llevan ya tiempo invirtiendo. Todo ello explicado de manera sencilla y amena, con el objetivo de que toda persona lo entienda independientemente de sus conocimientos o experiencia.