El balance semanal en las Bolsas ha sido muy positivo. El Ibex 35 cerró el viernes con +4,04% y en la semana +10,94% en lo que es su nivel más alto en 3 meses y la mejor semana en 12 años (la cuarta mejor semana de su historia). Sube un +30% desde los mínimos de marzo y recupera parte de las pérdidas, aunque en el año aun pierde -17,5%.

Por su parte, el Eurostoxx 50 sube en la semana +10,91%, su mejor marca semanal desde noviembre de 2011. Sube +42% desde los mínimos de marzo y las pérdidas anuales se reducen a -10%. El STOXX Europe 600 subió más del 5%.

Y el Dax alemán, desde que se creó, ha superado por mucho al MSCI World, concretamente en 360 puntos.

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En Wall Street, el Dow Jones sube en la semana +6,81%, el S&P500 +4,91% y el Nasdaq +2,81%. Mención especial para éste último que marcó un nuevo máximo histórico. La subida del 43% del Nasdaq desde finales de marzo sitúa al índice de tecnología muy por delante del S&P 500, lo que pone de manifiesto la voluntad de los inversores de apostar porque las empresas de tecnología y comunicaciones saldrán fortalecidas de la pandemia.

Reuters Graphic

Las acciones cíclicas siguen siendo las más destacadas, superando a las de crecimiento y el sector tecnológico en un 5%, un margen aún más amplio en comparación con la semana pasada. Las acciones energéticas, financieras e industriales se beneficiaron, registrando retornos de dos dígitos en la  semana. El sector de la salud se quedó atrás. El índice Russell 2000 de pequeña capitalización, con una subida de más del 9%, y el índice S&P 400 de mediana capitalización también disfrutaron de semanas positivas.

Los índices MSCI EAFE y MSCI de Mercados Emergentes continuaron las subidas en la semana con ambos índices registrando más de un 5% de rendimiento. Los mercados emergentes superaron a los mercados desarrollados durante la semana.

Los inversores en bonos se han vuelto más optimistas con la recuperación económica, con el rendimiento del Tesoro a 10 años rompiendo su reciente rango por encima del 0,9%. Los diferenciales de crédito se estrecharon modestamente, ya que los inversores parecen optimistas sobre las perspectivas de reapertura de la economía estadounidense y un posible repunte de la actividad económica.

Los contratos de julio para el crudo WTI continuaron subiendo, registrando una ganancia de más del 9% para la semana, ayudado por las expectativas de que los productores globales extenderán los recortes de producción. El rally del oro se detuvo en la semana, pero sigue subiendo más del 10% en el año después de que el metal cayese aproximadamente un -3%. A raíz de la recuperación económica mundial, el dólar estadounidense ha empezado a debilitarse frente al euro.

La tasa de desempleo de los Estados Unidos cayó al 13,3% en mayo desde el mínimo histórico del mes anterior del 14,7%. El número de personas desempleadas se redujo en 2,1 millones hasta llegar a 21,0 millones. La economía añadió inesperadamente 2,5 millones de puestos de trabajo en mayo, superando las expectativas del mercado de un recorte de 8 millones, y después de haber disminuido en un máximo histórico de 20,5 millones en abril. Es sin duda alguna el dato de la semana, mucho mejor de lo esperado, pero si nos abstraemos de las previsiones, es malo. Sea como fuere, los inversores prefieren ver el vaso medio lleno y no medio vacío, ya que estiman que la recuperación de EE.UU puede ser mucho más rápida de lo previsto.

El sentimiento semanal de los inversores (AAII) queda de la siguiente manera:

  • Alcistas: 34,6% (+1,5% respecto pasada semana)
  • Neutros: 26,6% (+1,8% respecto pasada semana)
  • Bajistas: 38,9% (-3,3% respecto pasada semana)

La realidad es que más del 90% de las acciones del S&P500 están por encima de la media móvil de 50 días y solo el 47% está por encima de la de 200 días. Por si fuera poco, el índice de volatilidad VIX ha caído más del 62% en las últimas 10 semanas. Con todo esto alineado es imposible no haber subido.

Pero sigue siendo exagerado. Les pongo sólo 3 ejemplos:

–  La renta variable asiática cerró su mejor semana desde el año 2011 subiendo un +7%.

– Las acciones turcas establecieron un nuevo récord de subidas y todo gracias a los inversores nacionales, porque los extranjeros han dado la espalda al mercado de valores de Estambul de una manera sin precedentes. El índice Borsa Istanbul 100 subió por 13º día, la mayor racha jamás vista. En contraste, los inversores extranjeros fueron vendedores por 19ª semana consecutiva con la mayor cantidad de salida consecutiva de dinero desde que las cifras se recogieron por primera vez en el año 2005.

– Dólar australiano sigue imparable llegando a 0,70 y a su resistencia. Ha subido un 27% después de caer a su nivel más bajo el 18 años en marzo. ¿Y ésta fuerza? Ayuda que el RBA dijo que no quiere tipos de interés negativos. Pero la economía australiana se contrajo en los primeros 3 meses del año entrando en recesión por primera vez en 30 años y se espera que el actual trimestre sea el más perjudicial para Australia.

Así es, tres claros ejemplos de  reacción exagerada a la normalización de la economía mundial tras la crisis de Covid-19 y otra disociación mercado vs economía. No puedo recordar un momento en el que hayamos visto tanta desconexión entre Wall Street y la economía, incluso los mercados también han ignorado las protestas por el asesinato de George Floyd por parte de la policía y la consiguiente violencia que se ha apoderado de las ciudades de todo el país, algo que si lo unimos al enorme riesgo que ello supone por un rebrote del contagio del virus al haber tantas aglomeraciones de personas, implicaría, en buena medida y lógica, al menos una reacción negativa de los mercados. Pero ni por esas. Los inversores siguen en plan zombi dándole únicamente al botoncito de comprar, obviando cualquier realidad y sólo pensando en que los Bancos Centrales les ayudarán y protegerán.

No me malinterpreten, no es que esté deseando que los mercados se hundan, sencillamente que me gusta la coherencia y no la “manipulación o artificialidad”, porque en el momento en que eso impere en el día a día como algo normal y habitual, se habrá acabado el mercado tal y como hoy lo conocemos.

Por cierto, analizando los últimos 20 años, junio es en realidad el peor mes del año para el S&P 500. Pero tranquilos, nos encontramos en un contexto totalmente nuevo e inaudito, prueba de ello es que no se cumplió el viejo adagio de “vende en mayo y vete”, ya que en ésta ocasión mayo ha sido interesante.

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El 3 de junio se cumplieron 50 días hábiles desde los mínimos del 23 de marzo y el S&P 500 ha subido un +37,7% durante este período de tiempo. Ese día la Fed dijo que comenzarían a comprar deuda corporativa. Esto gustó a los inversores. Otras razones del rally alcista desde entonces las tenemos en el estímulo fiscal y monetario, la ausencia de nuevos picos del COVID-19 y el optimismo sobre una vacuna.

Pero ojito a los temas pendientes:

1º El Gobierno chino no se amilana y dice que implementará todas las medidas necesarias para proteger los intereses de sus empresas ante la entrada en vigor de las restricciones comerciales que afectan a 33 compañías. Y es que el Departamento de Comercio de EE.UU añadió el pasado mes de mayo 24 empresas a la lista de entidades por su presunta relación con las Fuerzas Armadas chinas y a otras 9 por su supuesta vinculación con violaciones de Derechos Humanos.

2º La última ronda de negociaciones del Brexit no ha logrado avances significativos, más bien todo lo contrario, porque Reino Unido no ha mostrado ninguna voluntad en alcanzar un acuerdo sobre pesca. Michel Barnier ha dejado muy clarito que se tendrá que sellar un acuerdo antes del 31 de octubre para que dé tiempo a ratificar el acuerdo.

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