Ismael De La Cruz

Elegir el camino correcto de nuestra vida

      

¿Se han preguntado ustedes alguna vez cómo serían sus vidas si en el pasado hubiesen elegido otro camino, otra alternativa que se les presenta? No solemos pararnos a pensar en ello, pero es como una realidad paralela. ¿Podríamos ser más felices que ahora? ¿Hubiese merecido la pena?

Hay una película que a mí me encanta, que se llama The Family Man, protagonizada por Nicolas Cage. Al principio de la película se encuentra con el dilema de ser un broker de Wall Street de mucho éxito, rico, con amantes muy guapas, o bien tener un trabajito normal, llegar justito a final de mes, pero ser feliz con una familia maravillosa, su esposa y sus crios.

Yo tendría muy clara la elección, pero vamos, sin duda alguna, la segunda opción. Pero bueno, esa es otra historia que ahora no viene a cuento.

Pues bien, como les decía, la vida nos va ofreciendo caminos, y en función de los caminos que vayamos eligiendo recorrer, iremos construyendo nuestro futuro, nuestra vida.

Les cuento todo esto porque hoy es día de Reyes Magos. He recibido un regalito de un gran amigo de toda la vida. A este amigo lo conocí al principio de la veintena. En esa época yo aún estaba buscando mi camino. La tradición militar de toda mi familia (todos eran Generales condecorados y demás) «obligaba» a ser alguien en el ejército. Yo tenía 2 opciones…. entrar en una Unidad de Élite del ejército o bien ir a la Universidad. Lo que les voy a contar ahora es un tema del que nunca hablo y muy pocas personas lo saben. Es más, no me gusta hablar mucho de ello, a parte de que ya es pasado.

Como verán, dos opciones muy diferentes que me habrían dado 2 vidas totalmente diferentes.

Pues bien, opté por la primera opción, formar parte de la Unidad Especial de Élite Operaciones Especiales. fue una experiencia increíble. Es cierto que no todo fue bonito, sudábamos sangre literalmente y no en pocas ocasiones las lágrimas entre nosotros hacían su aparición, pues la formación, entrenamiento e instrucción era sencillamente un infierno, todo lo que diga es poco, de verdad. Aquí es donde conocí a mi amigo, el cual continúa allí.

Allí aprendes valores muy importantes: tener una disciplina férrea y de hierro, saber controlar el dolor físico, control absoluto de tus emociones, fuerza mental psicológica como un témpano de hielo, analizar y evaluar cada situación para saber actuar correctamente, trabajar en equipo, defensa personal extrema. Curiosamente, gran parte de estos valores son propios e inherentes al Trading.

Pero el destino fue caprichoso, se cruzó una chica en mi vida. Este hecho cambió mi vida. Abandoné La Unidad por estar con ella. Un drama en mi familia. Entré en la Univerdiad.

Como verán, en mi caso, la vida me ofreció 2 caminos muy claros: Unidad de Operaciones Especiales o bien Universidad. Gracias a que al final cambié y escogí la segunda opción, me licencié y finalmente me convertí en trader profesional y analista independiente. Pero siempre pienso si hubiese sido más feliz con la primera opción. Nunca lo sabré….. {jcomments off}

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