Ismael De La Cruz

Consejos para operar en Futuros (para iniciados)

Existen dos “Escuelas” o corrientes referentes a los Futuros. Cada una de ellas tiene sus dogmas o principios básicos a partir de los cuales hay que operar si se pretende tener una operativa fiable y ganadora.

Ya que no se trata de posicionarse a favor de una o de otra, lo que vamos a hacer va a ser comentar aquellos principios básicos que son comunes a ambas.

1. Elegir el mercado

Lo primero que tiene que hacer un trader es saber qué mercado de futuros es el idóneo para él.

Para ello, ha de tener en cuenta una serie de aspectos, tales como: capital que dispone para operar, perfil de riesgo del inversor, objetivos o ganancias reales que pretende obtener, horario o tiempo de dedicación a operar.

En principio, como regla general, para los principiantes los dos mejores mercados son el bund y el eurostoxx.
Estos dos mercados son tendenciales, se comportan bien técnicamente, exigen una garantía muy baja por contrato, tienen comisiones asequibles, cotizan en un horario muy amplio, tienen mucha liquidez, su horquilla o spread está siempre cerrada, no son fácilmente manipulables.

Otra opción es utilizar mini ibex, ya que es tendencial y el inversor puede elegir en cada momento cuánto desea arriesgar en función de cada mini contrato.

Sin duda alguna, hay que olvidarse del futuro del ibex, un mercado tremendamente manipulable, sin liquidez alguna, horquillas siempre muy abiertas, horario muy reducido, gaps de apertura fuertes.
Parece que el inversor español debe de usar el ibex porque “piensa” que al ser español, vivir en España y ver la prensa española, tendrá una información privilegiada. Pues nada más lejos de la realidad, pero es un craso error operar en este mercado.

2. Elegir el broker

En primer lugar hay que saber si nos importa que nuestro capital esté en España o fuera de España.

Sin duda alguna, las comisiones más bajas y las plataformas más modernas y mejores están fuera de nuestro país, pero es una elección muy personal de cada trader.

Una vez elegido España o el extranjero, tenemos que darle prioridad a las comisiones o a las garantías.

Hay brokers cuyas comisiones son muy bajas pero sus garantías por contrato son muy elevadas, así como al revés, brokers cuyas comisiones son muy altas y sus garantías muy bajas.

Por desgracia, existen muy pocos brokers que tengan un poco de cada cosa, la virtud está en el término medio, pero es difícil de encontrar.

3. Sistema / Metodología

No se puede operar al azar ni por intuición. Un trader ha de seguir unas reglas de manera disciplinida, con autocontrol y frialdad.

Como es lógico, dichas reglas han de ser probadas previamente durante un tiempo para ver que funcionan de manera constante.

Una vez que hemos comprobado su fiabilidad en el tiempo, se trata sencillamente de seguirlas a rajatabla, ser un robot y hacerlo sin pensarlo.
Solo de esta manera podremos vencer a nuestro peor enemigo a la hora de operar, que somos nosotros mismos (nuestra psicología), nuestros miedos y temores, nuestras ansias y agobios, nuestras inseguiridades y desconfianzas.

El Sistema o Metodología ha de ser cuanto más sencillo mejor. Se trata de que sea algo objetivo, que no nos obligue a interpretar nada, simplemente lo vemos y sin pensarlo lo ejecutamos.

Reflexionen sobre lo que les voy a comentar a continuación: todos conocen la estadística de que en futuros solo el 5 % de los traders logran vivir de ellos, el resto pierden su dinero o acaban por abandonar antes de ello.

¿Saben por qué ocurre ésto? No solamente por el tema de la psicología comentado anteriormente, sino porque la inmensa mayoría de traders utilizan una serie de cosas para operar que es erróneo. Solamente el tiempo les hará darse cuenta del error en el que están incurriendo.

Les voy a poner algunos ejemplos de cosas muy utilizadas y que yo no utilizo (lógicamente para llegar a esta conclusión tuve que utilizarlo en su momento, pero creo que se me entiende lo que quiero decir):

– Ondas de Elliott: no existe algo más subjetivo en la Bolsa que esta técnica. Donde un inversor ve una onda otro inversor ve una subonda, etc.
Por tanto, todo lo que sea subjetivo hay que desecharlo. Claro que alguna vez acertará, pero cuántas otras hay que fallar para ello.
Es cierto que muchos inversores les gusta hablar en sus análisis de Ondas de Elliott, parece muy técnico entonces lo que se dice, da seriedad al análisis.
En definitiva, es como el discurso de un político, se dice muchas cosas técnicas muy bonitas pero al final no dicen nada.

– Bandas de Bollinger: es el indicador más bonito cuando se ve el gráfico a posteriori, pero en tiempo real es mejor no mirarlo.
En Estados Unidos le llaman el indicador “engañabobos” (así lo llaman en dos artículos que publicaron en aquél país).

– Minutaje: el minutaje de un gráfico que usemos ha de ir en proporción al grado de tendencia que queramos operar.
Es decir, si pretendo operar en un mercado tendencial como el Eurostoxx e ir a por tendencias (a partir de 15 puntos) no se puede utilizar el gráfico de 1 o de 2, ni el de 5 minutos, hay que utilizar el gráfico de 15 minutos y el de 30 minutos.
En cambio, si nuestras operaciones son más pequeñas, sí se puede utilizar estos minutajes.

– Figuras japonesas: no hay mayor error que utilizar las figuras japonesas (martillo, doji, estrella del amanecer, envolvente alcista, etc, etc) en gráficos inferiores al de 1 hora.
El motivo es muy sencillo, porque falla mucho (ni se imaginan cuantos dojis veo a lo largo de una sesión en gráficos de 15 minutos por ejemplo, y claro, el 80 % son falsos).
Estas figuras fueron ideadas básicamente para gráficos diarios como mínimo.

– Buscar techos o suelos: todos sabemos que la tendencia es nuestra amiga y que hay que operar a favor de ella, estoy totalmente de acuerdo.

También estoy de acuerdo en operar contra la tendencia cuando el precio llega a una zona relevante donde rebotará en contra.

Pero una cosa muy distinta es ir buscando suelo o techo de la sesión (sin haber ninguna zona relevante en ese lugar), ya que estaremos siempre en contra de la tendencia cada vez que se marque un nuevo máximo o mínimo intradiario.
A eso se le llama cabezonería y por desgracia se paga muy caro.

– Sobreoperar: miren, ante la duda, no se entra en el mercado en una operación. No hay prisas, el mercado abre todos los días y cada día muchas horas y hay muchas señales. Por tanto, si dudamos mejor no entrar y esperamos a la siguiente ocasión.

Un error muy peligroso es sobreoperar. Cuanto más tiempo estemos en el mercado más aumenta nuestro riesgo de que nos cazen.

Cada mercado tiene su idiosincracia. Por ejemplo, en mercados que se mueven menos (tales como el eurostoxx por ejemplo) un número ideal de operaciones al día es no más de 4 ó de 5. ¿Por qué? Porque es un mercado tendencial, es para entrar e intentar aguantar la tendencia.
Todo lo que sea operar más de 4 ó 5 operaciones al día en este mercado es excesivo, para ello existen otros mercados donde se puede operar bastante más, como es el caso del dax.

El hecho de sobreoperar lleva aparejado otra cuestión importante, que es la dedicación temporal diaria.
Hay personas que prácticamente están delante del ordenador desde que abre el mercado hasta que cierra sin dejar de operar.

Vamos a ver señores, una de las principales ventajas que tiene el trading como trabajo es que si se sabe operar no se necesita más de 3-4 horas al día para obtener el objetivo diario de ganancia.

Si al final vamos a estar entre 10 y 14 horas al día, poca ventaja tiene este trabajo, porque en comparación con cualquier otro trabajo, vamos a trabajar muchas más horas y encima corremos el riesgo de perder dinero en vez de ganar.

Se opera para vivir y disfrutar haciéndolo, pero no se vive para operar. Aprovechen esta gran ventaja, 3-4 horas al día, no más, tanto si se gana ese día como si se pierde, y disfruten todo lo que resta de día para estar con la familia, los amigos, sus propios hobbys y ocio.

4. Stops

Les voy a explicar las 2 escuelas que hay de stops.

– Escuela tradicional: se basa en que nada más entrar en el mercado, lo primero que hay que hacer es poner un stop de pérdida.
Un stop de pérdida (stop loss) no es más que un seguro. A nadie le gusta pagar cada año o cada trimestre un seguro de coche, pero que bien nos quedamos cuando hemos tenido un golpe y gracias al seguro nos evita todo tipo de problemas.

Pues en este caso es lo mismo, a nadie le gusta que salte el stop loss, pero si está bien colocado nos va a evitar en la inmensa mayoría de las ocasiones una pérdida mayor. Simplemente hay que asumir que la entrada fue mala y punto.

Por supuesto, el stop loss nunca se mueve. Solo se mueve para convertirlo en stop ganador (stop win), de manera que si está a punto de saltar el stop loss nos aguantamos, nunca lo alejamos.

– Escuela dinámica: se basa en que el stop es mental, es decir, tenemos en la cabeza dónde cerraríamos la posición, pero no lo lanzamos al mercado por si vemos que la cosa se pone mal y cerramos antes del stop y con menos pérdidas.

Pero ojo, que sea un stop mental no significa que se mueva, al igual que el anterior stop tradicional, si tenemos en la menta que si el precio al llegar a 7000 damos por mala la entrada, pues al llegar a 7000 cerramos, pero nunca dejaremos que se aleje más el precio ni cambiamos el stop en nuestra mente.

5. Dedicación

El trading es un trabajo, y como tal requiere de una formación previa y de una experiencia.

¿Se imaginan a una persona que quiera trabajar como abogado pero no quiera estudiar la carrera?

En el trading, al empezar se necesita tiempo, mucho tiempo para empezar a dominar los futuros. Al principio lo más normal es perder, lo excepcional es ganar.
Pero esas pérdidas hay que verlas como los gastos que tiene una persona que quiere ser abogado (gastos de la Universidad, tasas, libros, etc).

La experiencia y el tiempo dedicado a los gráficos es fundamental. No se puede pretender que tras leer varios libros de trading ya se está preparado para ganar.
Siguiendo con el ejemplo del estudiante de Derecho, al terminar la carrera se da cuenta de que sabe mucha teoría y nada de práctica, necesita tiempo.

Por tanto, paciencia, que todo llegará.

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