Escenario de la salida del euro de Grecia

Escenario de la salida del euro de Grecia

 

No se trata de ser pájaro de mal agüero, pero sí de conocer todas las posibilidades que se abren en el tema de Grecia, y una de ellas, el peor escenario posible, sería su salida del euro.

La primera idea a tener en cuenta es que si no se alcanza un acuerdo para prorrogar el rescate, hecho que expira el próximo 28 de febrero, el país heleno se quedaría sin financiación externa, lo que implicaría que muchas entidades bancarias se verían abocadas al cierre, con lo que se produciría un pánico financiero que desembocaría en masivas retiradas de dinero por parte de los ciudadanos, y el Gobierno no tendría más remedio que decretar un corralito para impedir que los bancos se queden sin liquidez.

Pero aquí no acaba la cosa, sino que es solo el principio. El Gobierno no dispondría de dinero suficiente (ya que no podría financiarse exteriormente, no tendría más ayudas), de manera que lo único que podría hacer es reducir fuertemente sus gastos, traduciéndose en que no podría hacer frente al pago de nóminas, pensiones públicas, servicios públicos, etc.

Por si fuera poco todo esto, comenzaría la segunda fase del escenario, Grecia abandonaría el euro y volvería al dracma, el cual sufriría una devaluación brutal (entre el 30% y el 50%). Ya sabemos todos cómo se hacen estas cosas, con nocturnidad y alevosía, con los mercados cerrados para evitar un pánico bursátil. En una frase, se haría un fin de semana, el mejor y único momento para ello.

La primer consecuencia que se produciría es que las empresas griegas serían incapaces de afrontar sus deudas externas (que están en euros) mediante los dracmas, así que asistiríamos a un incremento de quiebras y cierres de compañías, con el consiguiente aumento del desempleo.

La segunda consecuencia es que con un dracma tan devaluado, los ciudadanos perderían mucho poder adquisitivo.

No es por alarmar, pero si no hay un acuerdo este viernes día 20 de febrero, el BCE podría reducir la liquidez vía ELA y el riesgo de un corralito se incrementaría notablemente, incluso no se podría descartar que fuese ese mismo fin de semana. De momento, parece que el gobierno griego ha comentado hoy que presentará una solicitud para prorrogar su préstamo.

A raíz del tema de Grecia, muchas personas se preguntan cómo se rescata a un país. Demos un giro en el tiempo. La operación de rescate de un país comienza en el momento en el que el país que sufre las dificultades de financiación solicita la ayuda para hacer frente a sus obligaciones de pago. Sin embargo, antes de llegar a este punto, el país interesado lleva a cabo los primeros contactos tanto con el FMI, como con el BCE. Tras estos primeros encuentros, el país presenta una carta de intenciones, en la que explica a los organismos las medidas que prevé adoptar para garantizar el pago de los préstamos solicitados.Después de solicitar el rescate, el país en apuros comienza a negociar con el FMI un memorando de entendimiento. Analistas del propio Fondo estudian con detenimiento la situación económica en la que se encuentra el Estado en cuestión, para descubrir la cantidad exacta de dinero que necesita para evitar incurrir en impagos.

En cuanto se tiene constancia de la cantidad, el FMI plantea un programa de saneamiento fiscal, cuyo objetivo principal es reducir el déficit. Asimismo, el país debe ejecutar reformas estructurales que garanticen la buena marcha de su economía.

Con el fin de lograr este objetivo, el FMI impone al país afectado un programa de recorte de gastos muy exigente, que incluye la rebaja de las pensiones, la reducción del número de funcionarios y sus sueldos, una subida de impuestos, y reformas cuyo fin es liberalizar la economía.

Los préstamos de las entidades no se conceden de golpe, sino que se materializan cada x meses, siempre y cuando el país beneficiario de las ayudas demuestre, a través de exámenes periódicos, que acata y cumple disciplinadamente las imposiciones de los organismos.

Foto cortesía de Free Photo Bank

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