Ismael De La Cruz

¿Cómo reaccionan los mercados ante el techo de deuda en Estados Unidos?

La deuda federal superó los 22 billones de dólares esta semana, un récord que se produce a pesar del crecimiento económico, pero ninguno de los partidos políticos parece estar dando prioridad a la reducción de dicha deuda. Durante los dos primeros años de Trump, la deuda se incrementó en más de 2 billones de dólares, en parte debido a la reducción de impuestos de 1.5 billones y a los grandes aumentos en los gastos que el presidente prometió.

Tengan en cuenta que 1 billón de dólares en realidad son mil millones. Pinche aquí y podrá leer el artículo que escribí en su momento donde explico esta cuestión.

Siempre ha sido un tema recurrente para los políticos: los republicanos criticaron repetidamente el crecimiento del gasto federal bajo el presidente Obama por ser peligroso. También algunos demócratas criticaron los recortes de impuestos del presidente George W. Bush por las mismas razones.

El caso es que el endeudamiento federal se ha ampliado considerablemente. En Wall Street la mayoría de los analistas prefieren medir la deuda como una parte de la producción económica de la nación, porque una nación más rica puede permitirse pedir prestadas sumas más grandes de dinero. Según esa medida, la deuda federal aumentó del 31 por ciento del producto interno bruto en el año 2001 al 76 por ciento del producto interno bruto al final del tercer trimestre del 2018. El dato lo dice todo.

El problema radica en que los préstamos gubernamentales limitarían los préstamos del sector privado, lo que limitaría el crecimiento económico e incluso que el gobierno podría encontrar problemas para pedir prestado si los acreedores supusieran que Estados Unidos estaba demasiado endeudado y podría ser incapaz de pagar los intereses o pagar sus obligaciones en su totalidad.

El aumento de la deuda también plantea un problema más inmediato. Se espera que alcance el límite legal conocido como el «techo de la deuda» a finales de este año, lo que requerirá una votación en el Congreso para elevar el techo.

¿Pero qué es esto del techo de deuda y cómo ha afectado a los mercados siempre que ha surgido? Vamos por partes. Estados Unidos no puede endeudarse de manera ilimitada, es el Congreso el que establece un techo máximo de deuda cada año. Cuando ese techo se alcanza, es el turno de los legisladores republicanos y demócratas y tienen que ponerse de acuerdo para elevar el techo el máximo de cara a que la Administración siga funcionando con normalidad. Así pues, el techo de deuda es el tope que tiene la Administración norteamericana para tomar dinero prestado.

El último antecedente fue reciente, con Obama, que en el año 2013 se vio obligado a cerrar la Administración y estuvieron a punto de llevar al país a la suspensión de pagos. El origen de todo radicó en que el presupuesto federal requiere ser aprobado por las dos cámaras del poder legislativo, y una de ellas (concretamente la Cámara de Representantes) estaba controlada por los republicanos. Este hecho estaba siendo utilizado por estos republicanos para echar abajo y dar al traste con la reforma sanitaria de los demócratas con Obama a la cabeza. El desenlace es que no hubo acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso para ampliar el límite de endeudamiento público y como consecuencia de ello, entró en vigor el cierre del Gobierno de los Estados Unidos al haberse superado el límite del endeudamiento.

Previamente, con Bill Clinton de Presidente y el bloqueo de los presupuestos, se produjo el cierre de la Administración desde primeros de diciembre de 1995 a primeros de enero de 1996, un total de 3 semanas.

Como dato anecdótico les diré que entre marzo de 1962 y agosto de 2015, el límite del endeudamiento se incrementó en 74 ocasiones, 10 de ellas a partir del 2001.

Pero ¿qué consecuencias puede tener todo estos en la Bolsa y en los diversos mercados financieros? ¿Es motivo para preocuparse o se está exagerando todo un poco?

Vamos a ver, del año 1976 al año 1996 se han producido en los Estados Unidos nada más y nada menos que 17 cierres de la Administración. Con este primer dato en mente ya podemos sacar una primera conclusión: no es el fin del mundo, no es la primera vez que sucede ni será la última y siempre se ha salido de los 17 atolladeros anteriores. Aunque bien es cierto, dicho sea de paso, que de esos 17 cierres muchos solo duraron un día.

¿Y cómo reaccionaron los mercados bursátiles en esas 17 ocasiones? Pues para tranquilizar, les diré que en 8 ocasiones los mercados de renta variable subieron y que de las ocasiones que bajaron sólo en 6 la caída superó el 2%.

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