¿Operar a la baja? ¿Ponerse corto en el mercado? Hay varias maneras de hacerlo, veamos cada una de ellas.

Para un inversor, poder disponer de todas las herramientas necesarias es algo fundamental. Operar sólo al alza es como pretender hacer una carrera estando cojo. en estos momentos, España, Italia, Francia y Bélgica ha prohibido las posiciones bajistas hasta el próximo 17 de abril), salvo que se aplique una prórroga. En cambio, el Dax alemán, el EuroStoxx europeo y el FTSE 100 británico sí lo permiten.

Hay 5 maneras de que un inversor pueda operar a la baja:

– Préstamo de acciones: es un negocio en el que el prestamista transfiere temporalmente unos títulos al prestatario y el tomador está obligado a devolverlos en el momento en el que se le soliciten o al vencimiento acordado en el préstamo. Durante el tiempo que dura el préstamo, el prestamista recibe del tomador unos activos en concepto de garantía. Por tanto, el prestamista presta acciones al prestatario para ponerse corto y le pagará un tipo de interés. Luego vende los títulos y cuando hayan caído en el mercado los recompra a un precio menor, obteniendo una ganancia. Una vez pasado el tiempo acordado, devuelve los títulos al prestamista.

– ETFs inversos sobre índices: son fondos cotizados que logran rentabilidad contraria del activo subyacente. Imaginemos uno referenciado al Ibex 35, cuando el índice español sube un 5%, el ETF pierde un 5%, pero si el Ibex cae un 7%, el ETF gana un 7%. Este tipo de productos son rebalanceados diariamente, de manera que su verdadera utilidad es a corto plazo, ya que a mayor plazo pierden exactitud de réplica respecto al activo subyacente. En España los ofrece Lyxor.

– Venta de futuros de índices o acciones: es un contrato a plazo por el que las partes llegan a un acuerdo para realizar la compraventa de un activo en una fecha futura y a un precio prefijado. Se deposita una garantía, de ahí que se trate de un producto apalancado. Así pues, tiene un vencimiento concreto y se ejecuta aunque no se haya cumplido la previsión del inversor.

– Opciones sobre índices o acciones: son instrumentos financieros que conllevan un elevado riesgo. Es un instrumento financiero que da derecho a su poseedor a comprar o vender un determinado activo a un precio fijo en una fecha futura. Las opciones que dan derecho a comprar se llaman CALL, y las que dan derecho a vender se llaman PUT.

– Warrants sobre índices o acciones: son opciones negociables en forma de título valor que ofrecen a su propietario el derecho, pero no la obligación, a comprar (Call) o vender (Put) una cantidad determinada de activo (activo subyacente) a un precio fijo (precio de ejercicio o precio strike). Tienen elevado riesgo.

– CFDs o contratos por diferencias sobre índices o acciones: es un contrato entre el comprador y el vendedor, por el cual el vendedor pagará al comprador la diferencia entre el valor actual de un activo subyacente al momento de la finalización del contrato. Exigen el depósito por parte del inversor de un pequeño importe en concepto de garantías, lo que permite operar como si se tuviera más dinero.

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