Ismael De La Cruz

Mis comienzos en el trading y los mercados: consolidación

Vivir del trading

Vivir del trading

 

Tercera entrega del serial “los comienzos en el mundo del trading y de los mercados”. Creo que les puede venir bien conocer una historia verídica como la vida misma, para que vean que no hay que ser especial para lograr los objetivos que nos marquemos en la vida, ustedes también pueden lograrlo.

Aquí tienen la primera parte por si no la habían leído, así como la segunda parte del serial.

Hasta aquí la parte bonita, porque me han de reconocer que era bonito todo. Pero claro, esto tiene un precio. Les hablo de octubre del año 2007. El precio mensual eran 2.000 euros.

Sí, lo sé, bastante. Pero como no me fiaba de los pisos de alquiler de particulares (sin verlos en persona no quería arrendarlos), sí me fiaba en cambio de un hotel de cuatro estrellas. Así pues, esperé al lunes por la mañana y llamé. Me dijeron que tendría que esperar una semana para alquilar, porque estaba ocupado por unos ejecutivos de Barcelona. Respondí que no había problema. Entregué una fianza y esperé toda una semana que, por cierto, se me hizo larguísima.

Llegó por fin el día. Compré un billete solo de ida en el AVE, preparé una maleta con ropa y me fui. Sí, solo me llevé ropa, ya que estaba aquello todo decorado, equipado y amueblado, no podía hacer una mudanza, de manera que dejé todos mis enseres y pertenencias en mi casa.

Al llegar, me lo enseñaron todo, me gustó mucho más en persona. Me instalé. Esa misma tarde firmé el contrato. Había un problema. No podía pagar mes tras mes porque no es un arrendamiento convencional, me dijeron en el hotel que, por ejemplo, si pagaba un mes y a falta de x días de que me tocase pagar el siguiente mes, alguna persona quería alquilarlo una semana, no me lo podían reservar, la ley de la oferta y la demanda exigía que el primero en poner el dinero tenía preferencia.

Tomé una decisión, errónea, lo sé, pero es lo que hice. Pagué por adelantado 1 año de alquiler. Además, alquilé también un despacho justo enfrente, a 50 metros. Era un Centro de Negocios. El despacho era para dos personas, y en el precio mensual iba incluida la luz, el agua, internet, la comunidad, la limpieza, el servicio de llamadas, una secretaria. Ya que cogí el hotel por un año, también aboné por adelantado el despacho un año.

Ahora solo me faltaba comprar mi equipo de trabajo (ya que lo dejé todo en mi casa). Me fui al Corte Inglés, compré 3 ordenadores portátiles y un monitor extra, ratón, antivirus y demás utensilios. Posteriormente, en Decathlón, compré un juego completo de pesas (mancuernas, barra, 80 kilos en discos), una bicicleta, un saco de boxeo, los guantes de boxeo, y más cosas destinadas al entrenamiento.

La verdad es que mi nueva vida, hasta ese momento, solo me había supuesto gastos. Era el momento de empezar a generar dinero y recuperar. Establecí un planning diario de entrenamiento y de trabajo.

Mi jornada comenzaba un día de diario a las 5:00 de la mañana. Me levantaba, desayunaba y entrenaba 2 horas. Me duchaba, me ponía mi traje y me iba al despacho. Allí operaba, escribía en mi blog y regresaba al hotel. Comía, leía la prensa del día, me tomaba un café en la cafetería del hotel, paseaba y regresaba de nuevo al hotel para leer, ver alguna película y acostarme.

Reconozco que en los primeros meses tuve una vida un tanto desordenada y alocada. Empecé a conocer a muchas personas, algunas muy interesantes desde el punto de vista profesional y otras desde el personal.

Conocí personalmente en mi despacho a un futbolista de primera división, a dos futbolistas de segunda división, a un jugador de baloncesto de la ACB, a un campeón de balonmano (internacional con España y que por desgracia falleció meses después en accidente de tráfico), a dos directivos de empresas, al hermano de un ministro del Gobierno con el PP hace años (gran amigo y al que hecho mucho de menos), etc, etc, etc.

 

Continuará….

Foto cortesía de Free Photo Bank

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4 Respuestas to “Mis comienzos en el trading y los mercados: consolidación”

  1. Alejandro Fresneda 26 julio 2013 a las 20:20 at 20:20 #

    Que vida más intensa me apasiona leerte y ver seguir la historia.

    Que decisión y valor por tu parte.

    • Ismael De La Cruz 26 julio 2013 a las 20:42 at 20:42 #

      Hola Alejandro.

      No te creas, la edad y el momentum ayuda mucho.

      Si tuviese que pagar una casa, mantener una familia, etc, a lo mejor no hubiese dado el paso, quien sabe…

      Saludos

  2. Gabriel 26 julio 2013 a las 22:13 at 22:13 #

    No nos dejes así, Ismael…De todos modos, no tenías una familia ni hipoteca, pero tb tenías la obligación de ganar al mes un jornal con el tráding más que considerable, ya q debías pagar ambos alquileres no? Es como un padre q tnga q tradear para alimentar a sus hijos y pagar la hipoteca…por un lado, es una gran presión, pero por otro lado te obliga a seguir porque ya no hay vuelta posible atrás,q imagino q sería lo q t pasaría a ti, no?

    • Ismael De La Cruz 27 julio 2013 a las 11:40 at 11:40 #

      Hola Gabriel.

      Cierto, al final es cuestión de etiquetas. Unos le llaman hipoteca e hijos, otros le llaman gastos profesionales, etc. Da igual en qué se vayan los gastos, lo que importa es que existen y no se pueden obviar, de manera que toca afrontarlos. Sin vuelta atrás.

      Saludos

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