Ismael De La Cruz

La relación entre economía y sector de la vivienda

Crisis inmobiliaria y evolución económica

Crisis inmobiliaria y evolución económica

 

Siempre se ha pensado que existe una relación directa entre los movimientos del mercado de la vivienda y los ciclos de la economía del país en cuestión. Veamos cómo es el proceso y extraigamos conclusiones al respecto.

Cuando la economía va bien se incrementa la inversión en vivienda, debido principalmente a que hay menos personas en desempleo, aumenta la confianza en que el boom económico aún durará un buen número de años, la confianza, seguridad y sentimiento de euforia alcanza niveles óptimos, las entidades bancarias flexibilizan la rigidez y requisitos para conceder créditos hipotecarios. Todo ello redunda en un incremento de la demanda y con ello del precio de la vivienda, con lo que los constructores siguen invirtiendo en este sector.

Pero llega un momento en el que los precios han subido tanto que es imposible con esos niveles poder absorber la oferta existente, de manera que se estancan, al igual que la propia demanda. Hay que tener en cuenta que el principal requisito para que que continuase la subida de los precios es que los compradores confíen en que el valor de las casas aún tiene recorrido al alza. El estancamiento de los precios hace que surjan las primeras dudas, de manera que se confirma todo el proceso en sí.

Finalmente, decae la inversión en vivienda, el sector se desploma con intensidad y la economía se resiente. Como conclusión, es evidente que, por regla general, el pasar por un buen momento la economía implica el relanzamiento del sector de la vivienda y viceversa, una caída de la economía acaba por hundir los precios de la vivienda. Claro, en el caso de una economía excesivamente dependiente de este sector, la recesión económica se hace sentir con mayor virulencia aún si cabe, como fue el caso en España.

Pero bueno, como toda regla, no siempre se cumple y tiene sus excepciones (ya conocen el dicho de que la excepción confirma la regla), concretamente la burbuja inmobiliaria que estalló en Estados Unidos en el 2008. Fue originado por la liberalización del mercado hipotecario unido a la concesión de préstamos a personas de dudosa solvencia. En un principio tan solo se concedían préstamos hipotecarios a aquellas personas con solvencia contrastada para poder hacer frente al capital y a los intereses. Más tarde, con la buena evolución de la economía, se suavizaron los requisitos y se concedían préstamos a personas que sólo podían hacer frente a los intereses. al final, cuando el sistema comenzó a flaquear y muchos préstamos no se devolvían, la economía cayó.

Foto cortesía de Free Photo Bank

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