Ismael De La Cruz

¿Hipoteca a tipo fijo o a tipo variable? ¿Cuál es la mejor elección?

Hipotecas a tipo fijo o a tipo variable

Hipotecas a tipo fijo o a tipo variable

 

¿Hipoteca a tipo fijo o bien a tipo variable? ¿Cuál es la más idónea? Una pregunta clave a la que intentaré dar respuesta en este artículo.

El número de hipotecas realizadas sobre viviendas inscritas en los registros de la propiedad superó en un 19% a las de hace un año, de manera que este incremento  interanual del mes de  junio implica que las viviendas hipotecadas recuperan la senda positiva después de acumular dos meses consecutivos negativas. A modo de curiosidad, decir que la cantidad media de las hipotecas se mantiene por debajo de los 100.000 euros.

Lo que hay que tener en cuenta es que la gran mayoría de las hipotecas constituidas en nuestro país son a tipo variable, casi el 95% del conjunto global, de las cuales referencias al Euribor son casi todas.

¿Pero qué es realmente una hipoteca a tipo fijo? Son préstamos hipotecarios que cuando se firman ya se ha fijado un determinado tipo de interés que originará el pago mensual de la cuota, que dicho sea de paso es fija, es decir, ni se incrementa ni se reduce, con lo que al titular del préstamo le da igual si el Euribor sube o baja. Por tanto, con el tipo fijo implica que la cuota es siempre constante.

La ventaja es que los vaivenes del Euribor no harán subir la cuota mensual, con lo que siempre se paga lo mismo y eso permite planificar la economía familiar. El inconveniente es que suele ser una cuota más elevada que en una hipoteca a tipo variable y además no se beneficia de que el Euribor baje.

Realmente, las hipotecas a plazo fijo presentan varios problemas o inconvenientes:

– Las entidades bancarias no suelen disponer de mucha oferta y variedad.

– Para este tipo de hipotecas se exigen una serie de requisitos más estrictos, de manera que muchas personas, aunque quieran, no pueden acceder a ellas.

– El plazo temporal es más reducido.

– Los tipos están por encima del coste medio hipotecario.

Fue precisamente en los años de la bonanza inmobiliaria, con los  tipos del Euribor hipotecario sobre el  3-3,25%, cuando los bancos comenzaron a ofertar una variedad de hipotecas a tipo fijo a 2,50-3 puntos por encima del Euribor. Lo que sucede es que como estas hipotecas eran concedidas a un plazo temporal más reducido que las hipotecas de tipo variable,  las cuotas mensuales finalmente eran bastante más caras que las de referencia variable.

¿Y qué son las hipotecas a tipo variable? son préstamos con garantía hipotecaria cuyas cuotas mensuales se mantienen constantes en cada periodo de revisión (anual o semestral) pero varían en función del tipo de interés que se aplica en el momento en el que se revisa y se procede a actualizar la cuota mensual a pagar.

Hay que tener siempre presente que tanto las hipotecas a interés variable como a interés fijo en España, se pagan mediante el sistema de amortización francés o de cuota constante. De esta manera, hay un tipo de cuotas constantes, con una parte que amortiza deuda pendiente y otra que paga intereses, siendo la parte de intereses mucho más alta al principio y, a medida que pasan los años, reduciéndose en favor de la parte que amortiza deuda. Resumiendo, que al principio de las hipotecas casi todo lo que se paga son intereses.

Resumiendo, con una hipoteca a tipo fijo sabemos la cuota que pagaremos hasta el final, en cambio con las de tipo variable la cuota cambia cada periodo en función de la evolución de los tipos de interés. Si el Euribor tiene perspectivas de se seguir en niveles bajos durante varios años, interesa una hipoteca a tipo variable. En cambio, un Euribor alcista (habría que calcular a partir de qué nivel) haría más económica una hipoteca a tipo fijo.

¿Hipoteca a tipo fijo o a tipo variable? Por regla general suele ser más ventajosa la de tipo variable, salvo que el Euribor esté demasiado alto.

Foto cortesía de Free Photo Bank

Tags: , ,

No hay comentarios

Puede comentar el artículo si lo desea