Ismael De La Cruz

Falacias, soledad e incomprensión de este trabajo

Falacias sobre la profesión

Falacias sobre la profesión

 

Una profesión puede ser apasionante y maravillosa, todo un desafío a los mercados bursátiles y al resto de inversores del mundo, pero como todo en la vida tiene claroscuros que tras años siguen vigentes y no tienen visos de ser superados. Es el trader o el gestor el que ha de sobreponerse a todo esto con una psicología y una mentalidad férrea, porque en caso contrario su trabajo será mediocre.

Les expongo a continuación una serie de falacias que se suelen verter sobre esta profesión y que afectan directamente a los traders. Como aclaración, indicar que cuando me refiero a trader estoy pensando en aquellas personas que se dedican profesionalmente a realizar trading con su propio capital, no el caso de gestores que trabajan para una empresa y se encargan del capital de los clientes.

– Twitter: es una herramienta fundamental hoy en día. Les dirán que no están trabajando, que están en las redes sociales hablando con los amiguetes y perdiendo el tiempo. Es evidente que si en Twitter solo siguen a deportistas, amigos, actores, políticos, gente de la farándula, es evidente que esos comentarios tendrán razón. Pero se trata de utilizar esta red social para su provecho, para su trabajo.

Yo tengo una lista creada en Twitter (que es privada) en la que solo aparecen aquellas personas, empresas y medios de comunicación que me pueden aportar algo a mi trabajo diario. Luego aparte tengo una lista del resto, pero que solo la leo cuando termino de trabajar.

Tengo todo el día abierta la lista privada de Twitter. En ocasiones se puede extraer información muy valiosa antes que de cualquier otro medio. Y si se sigue a personas o medios respetables y profesionales, la ayuda es interesante.

Por tanto, que no les importe tener Twitter abierto y estar mirándolo siempre, forma parte de su trabajo el estar al día de todo cuanto acontece en el mundo que pueda tener incidencia en la economía y en los mercados.

– El botoncito del ordenador: parece que un trader debería de estar el santo día entero dándole a las teclas del ordenador, como si tuviese que realizar 1.000 operaciones al día. Les dirán que qué están haciendo, que no dejan de mirar los gráficos y no están operando ni haciendo nada en el ordenador.

Lo que no comprenden las personas es que para realizar una operación en los mercados bursátiles hay detrás (y previamente) todo un trabajo de investigación, selección, análisis e interpretación. Que no se entra en el mercado al azar, como el que no quiere la cosa. Estamos hablando a nivel profesional, no el inversor que entra y sale por amor al arte.

Antes de operar y abrir una operación hay que estar al día de toda la actualidad y de todas las noticias macroeconómicas, seguir una serie de mercados, analizar los gráficos, crear estrategias (con los puntos de entrada, de salida y de stop de riesgo).

Es preferible pecar por defecto que por exceso, los mercados abren todos los días y la mayoría de ellos abren 24 horas al día. Se trata de tener claro por qué vamos a entrar, dónde y cuándo. Mientras no surjan las causas que estamos esperando para ello, hemos de permanecer quietos, esperando pacientemente nuestra oportunidad e ir vigilando otros mercados por si ofreciesen otras opciones.

Así pues, señores, que no les importe ni les afecte los comentarios en la dirección de que no están haciendo nada. Quienes opinan no son profesionales, no hay que tener en cuenta sus opiniones. Es como si una persona que no es médico ni cirujano entrase en un quirófano y mientras el cirujano está operando al paciente, le estuviese diciendo que por qué no va más rápido, así como otras falacias.

Esta profesión ya de por sí es dura y exige una dosis importante de concentración y de control emocional y psicológico, como para andar preocupándose por factores externos que en vez de ayudar hacen más difícil nuestra labor.

Foto cortesía de Free Photo Bank

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