Ismael De La Cruz

El trading como alternativa de emprendimiento (II)

Emprendiendo con el trading

Emprendiendo con el trading

 

Emprender no es fácil, va contra los dogmas establecidos por la sociedad, por el modelo educativo, tanto en el ámbito de la familia como en las escuelas. ¿Cuántas veces hemos escuchado la frase en nuestras familias de que hay que estudiar para luego sacar una Oposición buena, tener un buen sueldo de por vida, una buena jubilación y a disfrutar? Pero, ¿acaso cualquier persona está capacitada para estudiar una carrera universitaria y luego dedicar un buen número de años a preparar una Oposición? ¿Todo el mundo tiene tal capacidad intelectual? ¿Todo el mundo puede permitirse no trabajar ni tener ingresos económicos durante tantos años? (dado por hecho que finalmente obtenga la plaza, claro).

No les estoy diciendo que se lancen como locos a emprender, a abrir un negocio, un despacho, a crear una empresa, una startup. Primero porque no soy nadie para decirles lo que tienen que hacer con sus vidas (es lógico porque no admito que nadie me diga lo que tengo que hacer con la mía). Segundo porque con el grifo cerrado del crédito es muy difícil poder emprender (salvo que se disponga de un capital elevado propio). Lo que les estoy diciendo es que tienen una maravillosa oportunidad de emprender, de iniciar una nueva actividad (primero actividad a secas, ya habrá momento más delante de evaluar y analizar si podemos pasar a llamarla profesión), con muy poca inversión, o mejor dicho, con menos inversión de lo que exigiría cualquier otra actividad.

El trading nos ofrece eso precisamente. Si una persona decide montar su propio negocio, empiecen a calcular y sumar gastos: alquiler de un local o despacho, gastos de luz, agua, comunidad, internet, fax, impresora, nómina y Seguridad Social de cada empleado, gastos de transporte, teléfono fijo, teléfono móvil, ordenadores, tarjetas, gasto en publicidad y marketing, gestoría o asesor fiscal, devolución del crédito al banco, proveedores, en el caso de una sociedad el impuesto de sociedades, etc). Está claro que la parte de los pasivos es enorme, aunque en honor a la verdad hay que decir que todo depende del sector, del tamaño y demás variables.

Pues bien, no hemos hablado todavía de beneficios y miren los pasivos a los que hay que hacer frente desde el principio, en mayor o menor medida.

Pero es que damos por hecho que el negocio nos va a ir bien, que la parte de los activos va a ir sobre ruedas, y que compensará la parte del pasivo. Por desgracia, no suele ser así, basta mirar las estadísticas del tanto por ciento de las empresas que han de cerrar transcurridos los primeros años de vida.

El trading, como actividad emprendedora que es, evitas la parte de los pasivos. No requiere esos gastos ni esas inversiones. Basta con tener un ordenador, una conexión a internet y un programa de gráficos para comenzar. De los tres elementos, los dos primeros no los cuenten porque hoy en día todo el mundo tiene un ordenador e internet. El tercer elemento, por una cuota de entre 50 y 75 euros al mes ya disponen de un programa de gráficos. Por tanto, esa es toda la inversión externa. Irrisoria en comparación la que es necesaria para comenzar un negocio. La inversión interna (formarse, adquirir experiencia) es a gusto del consumidor. Cada persona decidirá cuántos cursos realiza, con quién, qué cantidad de dinero máxima está dispuesta a destinar a este cometido.

Dirán ustedes que todo esto está muy bien, pero ¿qué ocurre con el riesgo de perder dinero operando? Vamos a ver, ¿acaso no existe riesgo de perder dinero cuando se abre un negocio? ¿No hemos quedado en que la inmensa mayoría de negocios cierran en los primeros años de vida? Cierran porque pierden dinero, porque los ingresos no cubren los gastos.

La idea que expongo es que, puestos a emprender, prueben con el trading, asumirán un riesgo, pero igual que en cualquier otro negocio que pongan en marcha, pero a cambio el gasto o inversión es simbólico en comparación.

¿Saben ustedes por qué la mayoría de las personas no triunfan con el trading? Porque el miedo a perder es más grande que la ilusión de ganar. Los ganadores no temen al fracaso, los perdedores sí. Evite el miedo a perder y evitará las posibilidades de fracasar.

Así de sencillo y de complejo a la vez. Cuándo usted coge el coche para realizar un desplazamiento en vacaciones, ¿a qué el hecho de saber que muchas personas jamás regresarán no le impide conducir e irse a su destino? ¿A que si le preguntamos a un fumador que si sabe que se está envenenando y que morirá antes de tiempo no le impide seguir fumando y disfrutándolo?

Foto cortesía de Free Photo Bank

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2 Respuestas to “El trading como alternativa de emprendimiento (II)”

  1. Diego 23 julio 2013 a las 18:10 at 18:10 #

    Le felicito por el artículo Ismael,

    Me parece un artículo excelente, a la vez que necesario, para todas aquellas personas que se plantean empezar en el trading (como por ejemplo, yo), ya sea como para vivir de ello, o simplemente como para especular con el dinero excedentario.

    Lo que añadiría, es que si quieres vivir del mundo bursátil, sí que necesitarás un gran capital. Es decir, obtener un 20% de rentabilidad está muy bien, pero sí únicamente inviertes, 40000€, tu beneficio será de 8000€ (insuficiente para vivir).
    Con esa rentabilidad, se necesitaría al menos (bajo mi punto de vista), una inversión inicial de 100000€.

    Un saludo!

    • Ismael De La Cruz 24 julio 2013 a las 8:51 at 8:51 #

      Muchas gracias Diego.

      Esa es la cuestión, la proporcionalidad real y la cantidad de dinero que se requiere.

      El problema es que quien no lo tiene recurre a un excesivo apalancamiento y es entonces ahí cuando vienen los problemas, claro.

      Saludos

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