Ismael De La Cruz

El procedimiento jurídico de declaración de fallecimiento

Declaración legal de fallecimiento

Declaración legal de fallecimiento

 

Vamos a ver el procedimiento para declarar como fallecida a una persona desaparecida, los requisitos y los efectos jurídicos.

A falta de una prueba directa de la muerte del ausente, la ley establece un sistema de presunciones, todas ellas iuris tantum (susceptible de prueba en contra), fundadas o bien en el transcurso del tiempo, o bien en las particulares circunstancias en que se produjo la desaparición. Como inciso, recalcar que para la declaración de fallecimiento no es necesario que previamente se haya declarado la ausencia legal.

Las presunciones son las siguientes:

* Temporales: pasados 10 años desde las últimas noticias habidas del ausente, o a falta de éstas, desde su desaparición; pasados 5 años desde las últimas noticias, o a falta de éstas, desde su desaparición, si al expirar el dicho plazo hubiere cumplido el ausente 75 años.

* Circunstanciales: cumplidos 2 años de fecha a fecha de un riesgo inminente de muerte por causa de siniestro o de violencia contra la vida en que una persona se hubiere encontrado, sin haberse tenido con posterioridad al hecho noticias suyas. Ejemplos: una expedición que haya tomado parte en operaciones de campaña, los pasajeros de una aeronave perecida; cuando se trata del naufragio de una nave, desaparición en los mares, zonas desérticas o inhabilitadas, el plazo será de 3 años.

La prueba directa de muerte significa que el juez llega al convencimiento moral de que una persona ha fallecido, por ejemplo si se prueba que una persona iba dentro de una nave, aeronave o estaba en un edificio y se produce una explosión que lo destruye completamente y no se encuentran supervivientes. En este caso de prueba directa no nos encontramos ante las presunciones de declaración de fallecimiento, por lo que no es necesario ningún plazo de tiempo para que surtan los efectos que da lugar al fallecimiento de una persona.

Con la declaración de fallecimiento se producen una serie de efectos, como por ejemplo que cesa la situación de ausencia legal, pero mientras dicha declaración no se produzca, se presume que el ausente ha vivido hasta el momento en que debe reputársele fallecido, salvo investigaciones en contra.

También se disuelve el matrimonio (con independencia de la forma de su celebración), estando el cónyuge presente libre para contraer posteriores nupcias, así como el declarado fallecido si realmente viviera.

La declaración de fallecimiento supone una presunción de muerte que determinará la apertura de la sucesión. Los herederos no podrán disponer a título gratuito (herencia, donación) hasta 5 años después de la declaración de fallecimiento, de manera que hasta que pase ese plazo temporal no serán entregados los legados, si los hubiese, ni tendrán derecho a exigirlos los legatarios (mediante el legado el fallecido deja un concreto bien o derecho,  o bien un conjunto de bienes o derechos singulares a una o varias personas. Es una liberalidad que hace el testador, a favor de una persona al que no se le atribuye la cualidad de heredero, entregándole un bien específico. Los herederos a los que el testador haya gravado con legados quedarán obligados todos en la misma proporción en que sean herederos. El legado habrá de hacerse obligatoriamente en testamento. Como verán, es normal que a veces se compare el legado con una donación mortis causa).

La aparición del ausente después de la declaración de fallecimiento pone término final a tal situación y recobrará sus bienes en el estado en el que se encuentren.

Foto cortesía de Free Photo Bank