Ismael De La Cruz

Reflexiones sobre medidas desahucio

REFLEXIONES SOBRE LAS MEDIDAS CONTRA LOS DESAHUCIOS

¿Se han dado cuenta ustedes de que la radiografía de la persona que recibe una notificación de desahucio ha cambiado sustancialmente en nuestro país? Hasta hace poco respondía al perfil de sudamericano con mujer e hijos y un trabajo precario y mal pagado. Pues bien, hoy en día, el drama no conoce de nacionalidades ni de puestos de trabajo.

Esto es una realidad. Miren, hace unas semanas conocía a un señor que es ingeniero de caminos, canales y puertos que vino a realizar conmigo unos módulos de formación del curso de trading que imparto. Este señor hasta hace poco desarrollaba un trabajo de prestigio con una remuneración muy atractiva (eso sí, trabajando prácticamente el día entero). Pues bien, me comentó que ahora no pagan más de 900-1.000 euros al mes.

Así pues, ningún profesional, o mejor dicho, pocos profesionales están exentos en cualquier momento de sufrir un revés en su vida laboral y por ende en su vida familiar, social y personal.

Personalmente, me parece muy grave e incluso me atrevería a decir que bochornoso que ante un problema de esta magnitud, Gobierno y Oposición no lleguen a ponerse de acuerdo de manera rápida y eficaz. Deberían de mirar a Estados Unidos y tomar nota. El pasado mes de febrero, demócratas y republicanos pactaron la mayor refinanciación de hipotecas en toda su historia y el dinero se destinó para indemnizar a las personas que perdieron sus casas por desahucios, teniendo la oportunidad de refinanciar sus hipotecas con unas condiciones más ventajosas.

Otro tema de debate sería si el Gobierno, que tiene mayoría, no debería de precisamente gobernar y sacar adelante las medidas mediante un decreto-ley (que una de sus características es para legislar asunto de urgencia) y no demorar más el asunto mediante reuniones y demás cuestiones.

Un problema que tal vez hayan pasado por alto muchas personas es que la protección (la moratoria de dos años) sólo afecta a la fase última del proceso legal (es decir, el lanzamiento forzoso) pero no a la ejecución. Por desgracia, probablemente incrementará el impago de aquellos colectivos que ya se encuentran al borde del abismo. 

Tampoco olvidemos que el desahucio es la última fase del proceso, el cual comienza con meses e incluso años de antelación. Es decir, el incremento de la tasa de desempleo en el último implica que lo peor no haya llegado aún, es decir, que el número de impagos y de notificaciones de desahucios no ha hecho más que comenzar.

En mi opinión, las medidas adoptadas recientemente suponen un mero parche temporal que además sólo benefician a una pequeña parte del enorme colectivo afectado. Mientras no se modifique nuestra obsoleta Ley Hipotecaria, todo queda en humo y en buenas intenciones.

Hablando del tema de la dación en pago, me gustaría incidir en que supondría una serie de problemas, siendo el primero y principal el efecto retroactivo, ya que por un lado supondría un incumplimiento del contrato hipotecario que se firmó voluntariamente, hecho que provocaría una inseguridad jurídica en nuestro ordenamiento jurídico.

El segundo problema es que las entidades financieras exigirían unas condiciones más duras para acceder al crédito, unos intereses mayores, una reducción en el plato temporal para la devolución del crédito, de manera que para obtener una hipoteca sería mucho más complicado y más cara.

Para terminar, un dato que hay que saber interpretar y analizar en su justa medida, ya que puede generar mucha discusión: la tasa de mora de hipotecas en España está simplemente ligeramente por encima del 3%, es decir, a día de hoy, la inmensa mayoría de los deudores paga puntualmente sus hipotecas.

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