Ismael De La Cruz

Derecho al honor y derecho a la libertad personal

Derecho

 

Continuamos con los derechos de la personalidad, concretamente hoy veremos el derecho al honor y las diversas manifestaciones del derecho a la libertad personal.

-El Derecho a la libertad personal: la regla es que todos los hombres pueden hacer libremente lo que la ley no prohíbe y que cualquier atentado contra esta libertad individual será sancionado jurídicamente.

Del derecho a la libertad personal surgen otros derechos, recogidos en la Constitución Española (y algunos también en el Código Penal), tales como: libertad profesional, libertad de expresión de ideas (art. 20), la de comunicación por correspondencia (art. 18.2), libertad de residencia y circulación por el territorio nacional (art. 19), la inviolabilidad del domicilio (art. 18.2), la de reunión (art. 21.1), asociación (art. 22), la libertad de trabajo y de huelga (art. 28.2), libertad ideológica (art. 16.1 y 2), libertad religiosa (art. 16.2), libertad de enseñanza y de creación de centros docentes (art. 27.1), sindicación (art. 28.1), Habeas Corpus (Ley Orgánica 24-584 y art. 17,4).

Todos estos derechos son reconocidos y amparados por el Estado, imponiéndose sanciones penales a toda persona pública o privada que venga a desconocerlos o lesionarlos, traduciéndose su infracción en indemnizaciones pecuniarias (económicas) por los daños causados, incluso los daños morales.

– Derecho al honor: la tutela del honor abarca todas las dimensiones del sentimiento de estima de la persona (honor civil, comercial, científico, literario, político, etc) y otorga al ofendido, no sólo el poder de accionar contra el ofensor para el resarcimiento de los daños, sino también la facultad de hacer cesar, cuando sea posible, el acto injurioso y de hacer suprimir el medio con el que el mismo haya sido realizado y pueda divulgarse.

La regulación del derecho al honor se encuentra en el artículo 18 de la Constitución, en la Ley 26-12-78, Real Decreto 20-2-79 y en la Ley de protección civil 5-5-82.

Dejando al margen el tema de las sanciones penales, el Tribunal Supremo ha declarado la procedencia de indemnización civil en los casos de ofensa y difamación de una mujer (Sentencia 6 de diciembre de 1912 y 12 de marzo de 1928), de difamación de un médico (Sentencia 14 de diciembre de 1917), de ataques al honor mercantil (Sentencia 31 de marzo de 1930 y 25 de junio de 1945).

Además, desde la legislación de Partidas (Las Siete Partidas, o simplemente Partidas, es un cuerpo normativo redactado en la Corona de Castilla durante el reinado de Alfonso X con el objetivo de conseguir una uniformidad jurídica del Reino. Su nombre original era Libro de las Leyes, y hacia el siglo XIV recibió su actual denominación, por las secciones en que se encontraba dividida. Representa el apogeo de la recepción del derecho común en España y constituye una de las obras jurídicas más importantes de la Edad Media), se viene admitiendo la denominada acción de jactancia, mediante la cual se provoca a un tercero que se atribuye ciertos derechos contra el actor, para que los ejercite inmediatamente, siendo en otro caso condenado a perpetuo silencio, asegurando así el honor y el prestigio del supuesto deudor.

Foto cortesía de Free Photo Bank

Tags: ,