Ismael De La Cruz

¿Cómo reactivar el consumo? Les propongo una reforma fiscal diferente

Impuestos para incentivar el consumo

Impuestos para incentivar el consumo

 

Cuando la economía de un país no crece al ritmo deseado, una de las principales herramientas a la que se acude es a la reforma fiscal. En nuestro país lo sabemos muy bien, en los últimos años hemos asistido a varias en un intento por levantar nuestra economía, pero de momento todavía no se ha dado con la tecla correcta.

A pesar de las últimas reformas fiscales y cambios en el IVA (tuvimos incrementos en los años 2010 y 2012), seguimos recaudando menos de lo esperado y estando a la cola en Europa, concretamente recaudamos por IVA el 5,5% del PIB. El motivo obedece a que el consumo no termina de despegar y una economía con un ratio bajo de consumo doméstico es imposible que logre crecer.
Es por ello que el Gobierno está ultimando la nueva reforma fiscal en la que veremos rebajas en los porcentajes de las retenciones de las nóminas, lo que podría tener incidencia en el consumo. El actual 21% bajaría al 19%. Respecto al IVA y los impuestos especiales, no habrá cambios en principio y no se subirán. En lo concerniente al impuesto de Sociedades, el tipo máximo bajará del 30% al 25% en dos tramos.

Bien, la cuestión que planteo hoy es la siguiente, ¿no sería conveniente buscar fórmulas diferentes, en vez de estar siempre mareando la perdiz, que si ahora subo el IVA en esto, que si ahora lo bajo en esto otro, que si recupero el impuesto de Patrimonio o no, que si subo o bajo el IRPF, etc, etc?

Les voy a comentar una idea, que igual no tiene luego el éxito esperado, habría que echar números y cuentas, pero al menos es algo diferente, visto que los cambios habituales dejan ya de por sí mucho que desear.

La clave de todo, de que la economía de un país crezca es que el consumo se incremente. Con un buen consumo las empresas obtienen beneficios, gracias a esos beneficios contratan más personas para poder hacer frente al incremento de la demanda y de la carga de trabajo, con las nuevas creaciones de empleo el ratio de insolvencia se reduce y con ello las entidades bancarias se atreverían poco a poco a volver a conceder créditos, el grifo se abriría. Con los créditos de nuevo en circulación se fortalecerían las empresas ya existentes y más personas se animarían a crear otras nuevas.

En definitiva, que la clave de todo es el consumo. Sin consumo, todo lo demás da prácticamente igual. Por tanto, lo que hay que hacer es centrarse en incrementar el consumo en nuestro país. Muy bien, hasta aquí poco que ustedes ya no supieran, pero ¿cómo se puede lograr ésto?

La idea que les expongo consiste básicamente en dos ideas:

1º Que se grave al ciudadano no en función de lo que tiene sino de lo que gasta y consume.

2º Al basarse el sistema en el IVA y no en el IRPF, la capacidad económica de cada persona de cara al consumo se incrementa notablemente. Es sencillo, a más dinero que se tiene más poder se disfruta para consumir.

Lo resumo en los siguientes puntos:

– El IVA sería la piedra angular sobre la que se sustentaría la maquinaria recaudatoria del Estado. Habría tres grupos. El grupo básico (por ejemplo leche, huevos, pan, agua, etc, etc) tendría un IVA reducido (habría que hacer números y cálculos para ver si el ideal sería el tipo actual). El grupo medio sería el resto de cuestiones que no son ni básicas ni de lujo. En este grupo es donde se incrementaría el IVA respecto al actual. El tercer grupo sería el del lujo y tendría un tipo elevado.

– El IRPF pasaría a ser simbólico, es decir, sólo lo pagarían las rentas altas, por ejemplo aquellas personas que ganen más de 50.000 euros anuales. Habría una serie de tramos y cada uno de ellos con un tipo impositivo. Pero incluso a las altas rentas tampoco habría que gravarles mucho.

– El impuesto de Patrimonio se olvida, es un tributo carca, injusto porque es una doble imposición sobre la vivienda. De hecho en Europa apenas existe.

– El impuesto de Sucesiones y Donaciones sería simbólico, algo similar a lo que sucede en algunas CC.AA como por ejemplo en Madrid. Si una persona recibe un dinero, si no se le mete un bocado considerable a ese dinero, éste pasa potencialmente a poder ser destinado al consumo.

– Los impuestos especiales se pueden mantener en los niveles actuales, incluso tendrían margen de subida aún.

– Importante incentivar el ahorro y la inversión de medio y de largo plazo. Urge rebajar la tributación en este sentido.

– Cada vez que se compre algo en la farmacia, sea lo que sea, se podría aplicar un pequeño recargo, simbólico que el consumidor ni lo notaría, pero sumando y sumando ya tendríamos más ingresos.

Como pueden ver, consiste en que al no quitarle al ciudadano tanto dinero como hoy en día en función de lo que gana o de lo que tiene, posee más capacidad económica para consumir y es ahí donde se recaudaría dinero, a la vez que se fomentaría el consumo y se reactivaría el proceso económico, por no decir que habría menos economía sumergida ya que no tendría sentido en muchos tributos.

Como dije al principio, es solo una idea más, y que para que tuviese éxito habría previamente que tirar mucho de matemáticas para hilar muy fino en cada detalle.

Foto cortesía de Free Photo Bank

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2 Respuestas to “¿Cómo reactivar el consumo? Les propongo una reforma fiscal diferente”

  1. Pablo Fernández 19 junio 2014 a las 17:47 at 17:47 #

    Hola Ismael, ¿que opinas de Laffer y su famosa curva?

    • Ismael De La Cruz 20 junio 2014 a las 9:34 at 9:34 #

      Pues que no debe de ser muy leído por muchos políticos, porque precisamente hacen todo lo contrario y así nos va, claro.

      Va un poco en consonancia con mi idea de que un sistema fiscal ha de ir orientado a incentivar y gravar el consumo, no lo que se tiene o lo que se gana.

      Saludos

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