Ismael De La Cruz

Alquiler de vivienda: ¿Desahucio express? Falso

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ARRENDAMIENTOS

Nuestro gozo en un pozo. Así podríamos definir el sentimiento actual de los arrendadores tras las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno en materia de arrendamientos urbanos.

En un intento por reactivar el stock de viviendas vacías de cara a que salgan al mercado de alquiler (en España solo el 16% vivenj de alquiler, muy lejos de las estadísticas en Europa), el ejecutivo ha intentado paliar la situación mediante una reforma normativa.

Me centraré principalmente en 3 cuestiones:

– Prórroga: se modifica de 5 a 3 años. Es decir, si a la finalización del contrato no dicen nada las partes, el contrato se entiende renovado y prorrogado automáticamente por 3 años y no por 5 años como hasta ahora.

Es una medida acertada, ya que no ata al arrendador.

– Actualización:  hasta ahora, cada año el arrendador podía incrementar el precio del arrendamiento mediante el IPC (inflación). A partir de ahora, el arrendador es libre de fijar el incremento en el precio (previo consentimiento del arrendatario).

Positivo para el arrendador, delicado para el arrendatario.

– Desahucio: y llegamos al punto clave, una tomadura de pelo. Se rebaja a 10 días el periodo de tiempo que tiene el arrendatario para pagar el precio del alquiler que va con retraso o interponer alegaciones ante el juez.

Pero no se confundan. No tiene nada que ver con que si en 10 días el arrendatario no paga se procede a su desahucio y así el arrendador recupera al instante su vivienda. No es así. Es solo un periodo de tiempo para que el arrendatario pague voluntariamente lo que debe antes de entrar en mora o bien para que alegue y justifique ante el juez los motivos del impago.

Es decir, si tras los 10 días de rigor el arrendatario no paga, simplemente se procede a abrir el proceso de desahucio, pero éste va a durar lo mismo que siempre, meses o años (la media en España es de 10 meses). Los juzgados están colapsados, así que el problema no se resuelve en absoluto con esta medida. Es más, hay juzgados que tardan incluso 1 año solo para fijar la fecha.

El proceso ante el inquilino moros es el siguiente:

El arrendador ha de reunir pruebas de la deuda o impago y demandar al arrendatario ante el juez mediante su abogado y un procurador. A partir de ahí, esperar que el juez admita a trámite la demanda a tenor de las pruebas presentadas, hecho que suele tardar entre 3 y 4 meses. 

Es entonces cuando el arrendatario tiene 10 días (antes era 1 mes) para pagar lo que debe o bien para presentar alegaciones (decir que sí ha pagado, o bien justificar el retraso). No obstante, en la mayoría de las ocasiones el arrendatario no hace nace nada, ni siquiera responde.

Si no paga, el juez procede a dictar la sentencia de desahucio. Por último, tras 15 días, se procede a fijar la fecha de desalojo del inquilino. Dicha fecha suele ser entre 6 meses y 1 año.

Así pues, la “indefensión” e inseguridad del  arrendador sigue igual que antes.{jcomments off}

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